Relato. Memorias.
Relato. Memorias.
Siempre estaba solo. Era un cobarde. Era tímido. Nunca pude relacionarme bien con los demás. Nunca tuve amigos, solo conocidos que se burlaban de mi a mis espaldas, o delante mío. Reprimía todo sentimiento, no podía llorar porque se burlarían aun mas y tampoco los enfrentaba. Les temía.
Siempre fui miedoso, sumiso. Todo lo que podía hacer era callar, escuchar y acatar.
Inseguro en todo aspecto, encontraba que era horrible y eso me hacia caer aun mas en mi soledad. Sentía que las personas me miraban con asco, con lastima. Creía que era estúpido, que todos sabían mas que yo. Siempre considere ser inferior a los demás. Frecuentemente me decía " fuiste un error, tu vida es un error, no debiste nacer, no debiste arruinarle la vida a tus padres. Nunca serás nada." -como no decírmelo, si eso escuche durante toda mi gestación?-
Cada día era una agonía, desde que abría los ojos hasta que me atrevía a cerrarlos. Mi pesadilla más frecuente era la realidad. Y soñaba con algún día no despertar.
No tenía un solo refugio para sobrellevar aquel estado de guerra interna y mucho menos existía un ser humano en quien confiar -o eso creía-. Por esta razón, a temprana edad me invente un mundo aparte, donde solo existía yo, donde mis miedos y traumas no podían tocar tierra. Desaparecían. se esfumaban.
En este mundo, en mi perfecto y radiante espacio, hacia siempre lo que gustaba, no fingía nada, no tenia por qué.
A causa de esto, siempre fui un inadaptado social. Jamás encaje con nadie. Escapaba aterrorizado de todos. No quería obedecer patrones, ni reglamentos. -no podía-
Amaba mi soledad, la amaba incluso cuando ya no la quería.
Quizá era lo único mío que amaba. -O quizás no me quedaba otra opción que creer eso-
Mi niñez no fue difícil, quizás por lo que he dicho crean eso. Si bien sufrí de burlas por mi aspecto físico, criticas por mi comportamiento "rebelde", traumas familiares -que no contare-, de alguna forma u otra creo haber nacido con una coraza. No negare nada, al principio fue doloroso, dramático. Pero la coraza que traía, no tardo en sobresalir.
Ya nada, ninguna palabra, ningún acto, ni burlas ni golpes, ni siquiera ver llorar a mi madre me afectaba. Me volví apático, casi malvado, no había un ápice de sentimientos -los metí todos en una botella y los lance al mar-.
Y que mas podían esperar?, De verdad esperaban que fuera un héroe?, que fuera buena persona?, que me preocupara por el resto?, de verdad esperaban que fuera un niño sociable?. Si es así están mas locos que yo.
Hasta acá solo les he hablado de una época -relativamente corta- de mi vida. De mi escasa relación con las personas. De mi apatía y demás. -ya no recuerdo-
Debo agregar algo, si bien mi relación con las niñas partió a eso de los 10 u 11 anos (pase de un colegio de hombres a uno mixto) no tuve mayor problema en comunicarme especialmente con ellas. Siempre la comunicación con la gente (hombre o mujer) se me hacia impresionantemente difícil, tartamudeaba, tiritaba, no tenia en mi eso que llaman "habilidades sociales", hablaba tan escasamente que cuando lo hacía, los menos me entendían. Creo que notaban mi dificultad y preferían evitarme y burlarse. -yo hubiera actuado igual en sus posiciones-.
La relación humana me era ajena, mujer u hombre, no importaba, no había nada de ningún tipo con nadie.
Bueno eso no es tan cierto, debo pedir perdón por faltar a la verdad.
Tenia algo -no sé cómo decirlo- con una niña (era bien fea), pero que importaba?, yo le gustaba, y aunque no habían besos ni mucho menos, había algo mejor. Me dejaba mirar su vagina, me hacia tocar su vagina, era hermosa, virginal, ni siquiera la regla había pasado por ahí.
Yo iba a su casa, íbamos directo a su pieza, se bajaba los pantalones, quedaba en calzones, unos calzones tan tiernos de princesa, y se los bajaba lentamente, me miraba, no decía nada, no había nada que decir, estábamos programados para eso, era intuitivo; la tocaba, era curiosidad, era amor -no por ella- por su vagina, por la belleza de su vulva, por su generosa inocencia.
Gracias a mi mala memoria no puedo asegurar cuanto duro esto, quizás fue un año, quizás un poco más.
Este tipo de experiencias me seguían, tuve un par mas, no entiendo como llegaba ahí, quizás por mi indiferencia -resignacion- pero atraía a un tipo de niñas o bien pre-mujeres.
Esto duro poco, no se ilusionen, no mentí del todo, soy horrible -o eso pienso-. Tampoco ando haciendo vida social - ya lo explique-. Era obvio que no iba a durar, era totalmente predecible que acabaría solo. Así empecé, así debía terminar no?.
De todos modos daba lo mismo, mi vida jamás tomo un rumbo distinto, con o sin gente era desdichado. Tampoco trate de cambiar, el solo hecho de pensar en ser de otra manera me revolvía el estomago, me angustiaba. Era casi trágico.
Mi vida como se imaginaran no era para nada interesante, sin amigos, sin amigas, -mucho menos alguna pololita-, sin algún hobbies (mi rechazo por los seres humanos, era un rechazo a todo, incluso a sus pasa-tiempos).
Mi rutina era esta: dormir, ir al colegio, ir a la casa, dormir.
Aunque suene tonto, o difícil de entender, el ir al colegio me hacía sentir como una persona más, un ser, casi humano... casi.
Bueno, aunque no creía ser persona, o jugar muy mal ese rol -siempre fui malo para jugar- era parte de la sociedad, era ante los ojos de todos uno más.
Menos ante los ojos de los psicólogos. Personas de mierda, engreídos, pre-juiciosos, altaneros, narcisistas, grotescos. Los aborrecía. Me acuerdo solo de un diagnostico (creo); "depresivo crónico con tendencias narcisistas. Antisocial, al parecer autismo leve. Obsesivo". Y algo más que no recuerdo.
Tuve la suerte de que mi padre -no existía- más que 3 veces al año. Y mi madre solo un par de horas al día. Digo suerte porque gracias a ello me salve de ser internado y/o intoxicado con pastillas, por los "asuntos" mentales.
Con esto de los psicólogos me sentía mal, yo hasta el día de hoy me considero normal. Demasiado normal. Los locos son ustedes -y ellos-. Pero yo?, jamás. Debo ser uno de los pocos que dice ser normal, ahora todos son "diferentes", bien por ustedes pero yo no me tengo tanta fe.
Soy una gota normal en este mar de diferencias.
Hablar de esto me da nauseas...
Me perdí en el tiempo. No sé donde iba. Agregaría algo mas al diagnostico del psicólogo: "déficit atencional".
Quizás quieran saber por qué escribo o cuando empecé a hacerlo o que leo o cuando empecé a interesarme en esto. -si es que fuera real el interés-
Jamás me gusto leer. Lo deben notar por el tipo de redacción. Me aburría. A demás me distraigo muy fácil, olvido muy rápido, tenía que leer y re leer 3 o 4 veces la misma idea para entender algo.
Empecé a hacerlo por obligación, en el colegio pero no entendía nada. Lo único que me atrajo -tarde en edad- era la poesía. Hermoso, un lenguaje precioso y no tenia que entenderlo desde el punto de vista de nadie, solo interpretarlo como me parecía a mí. Fenomenal!
Aun me gusta, es una de las pocas cosas que leo con real gusto y agrado.
Creo que la pregunta del por qué escribo esto no puedo responderla, no tengo la mas mínima idea. Lo hago pésimo es lo único que se. Pero sinceramente nada me importa, es una más de las cosas que hago mal, solo una más.
Saludos.