En la sala de su casa mientras nadie se encuentra en casa, ella recuerda como fue robado su sonrisa, como fue que perdió las ganas de vivir, como todo perdió color en si vida.
Recuerda como es su vida desde el día en que el llego a su casa, y lo que pudo hacer para evitar que su felicidad fuera manchada, con odio, mucho odio.
A su mente viene aquel viernes, cuando el llego, se le quedo viendo de una manera muy extraña y la saludo con un abrazo, mucho más raro aun, desde ese momento sintió el miedo más grande en toda su vida.
Entonces unas ganas inmensas de llorar llegan a su alma, a su mente aquella noche cuando, mama salió de casa. Ella dormía tranquila no sabía lo que ocurría en casa; sin saber que en esos momentos su puerta se abrió y al instante fue cerrado, solo gritos sonaban en su casa.
A la mañana siguiente ida y muy callada se encuentra en el comedor, su mama no la voltea a ver, sale de su casa y es como si nadie la viera, no habla con nadie, nadie habla con ella, en la escuela pareciera, que sus amigos ni la miran.
Desde ese día, su vida se vuelve, sola y triste nadie le habla, pareciera que nadie la ve. Por más que intenta hablar nadie la escucha, es ignorada por completo, noche tras noche sueña con aquel día donde al parecer se convirtió en invisible, entra en un mundo donde solo vive triste, no sonríe, todas las noches llora.
¿Qué le paso a aquella niña que sonreía? Que un infeliz le arranco la vida, la felicidad, la sonrisa de su cara, desde ese día ella no habla, no escucha, no mira, a pesar que todo el mundo está con ella se siente sola, desprotegida , ella mira que el mundo la ignora, cuando fue ella quien se cerró al mundo, no le habla a su mama por miedo a que le pregunte que le paso, dejo de ver lo divertido de la vida, siente que sus amigos no le hablan pero es ella quien vive, en otro lugar aun que este ahí físicamente, quedo muerta en vida desde aquel día. Con el coraje de callar, por no querer lastimar a mama.
Gabriela Camacho.
Recuerda como es su vida desde el día en que el llego a su casa, y lo que pudo hacer para evitar que su felicidad fuera manchada, con odio, mucho odio.
A su mente viene aquel viernes, cuando el llego, se le quedo viendo de una manera muy extraña y la saludo con un abrazo, mucho más raro aun, desde ese momento sintió el miedo más grande en toda su vida.
Entonces unas ganas inmensas de llorar llegan a su alma, a su mente aquella noche cuando, mama salió de casa. Ella dormía tranquila no sabía lo que ocurría en casa; sin saber que en esos momentos su puerta se abrió y al instante fue cerrado, solo gritos sonaban en su casa.
A la mañana siguiente ida y muy callada se encuentra en el comedor, su mama no la voltea a ver, sale de su casa y es como si nadie la viera, no habla con nadie, nadie habla con ella, en la escuela pareciera, que sus amigos ni la miran.
Desde ese día, su vida se vuelve, sola y triste nadie le habla, pareciera que nadie la ve. Por más que intenta hablar nadie la escucha, es ignorada por completo, noche tras noche sueña con aquel día donde al parecer se convirtió en invisible, entra en un mundo donde solo vive triste, no sonríe, todas las noches llora.
¿Qué le paso a aquella niña que sonreía? Que un infeliz le arranco la vida, la felicidad, la sonrisa de su cara, desde ese día ella no habla, no escucha, no mira, a pesar que todo el mundo está con ella se siente sola, desprotegida , ella mira que el mundo la ignora, cuando fue ella quien se cerró al mundo, no le habla a su mama por miedo a que le pregunte que le paso, dejo de ver lo divertido de la vida, siente que sus amigos no le hablan pero es ella quien vive, en otro lugar aun que este ahí físicamente, quedo muerta en vida desde aquel día. Con el coraje de callar, por no querer lastimar a mama.
Gabriela Camacho.