POESIA SIN TITULO
Como una realidad incontable
sudé la gota gorda
pasé de estar sentado
a jugarme la vida.
Cuando el caos se desato ante mí
conté los pasos de un laberinto gris,
la víctima, espectador y actor,
la nueva linea que nunca se verá
cuando empapelen los pasillos
con la prensa veintidós.
Pero yo sé que las pequeñas saben
en el fondo la verdad,
van a parchar los huecos
y escarbar los cimientos,
porque la cruz nunca está marcada
en el suelo.
Como una realidad incontable
sudé la gota gorda
pasé de estar sentado
a jugarme la vida.
Cuando el caos se desato ante mí
conté los pasos de un laberinto gris,
la víctima, espectador y actor,
la nueva linea que nunca se verá
cuando empapelen los pasillos
con la prensa veintidós.
Pero yo sé que las pequeñas saben
en el fondo la verdad,
van a parchar los huecos
y escarbar los cimientos,
porque la cruz nunca está marcada
en el suelo.