Hola
Hace mucho que no posteo nada en Taringa, simplemente me he dejado el interés en otras cosas... Como escribir, por ejemplo. A lo mejor aquél que sabe de literatura me entenderá con ganas, yo busco expresarme mediante mis escritos. Y, aunque me gusten mucho los libros de terror y fantasía, alejo el género completamente de lo que yo hago. Ya dejó de ser un hobbie... Espero que les gusten.
BUSCANDO IDENTIDAD PROPIA
Ya no sé qué es lo que quiero ser, ser la buena, la mala o la fea. No sé si les gusto mejor odiosa o pasiva, a lo mejor loca. Una faceta para cada año, cada mes, cada semana, cada día y cada hora. Estoy molesta, estoy contenta, me siento mal, me siento bien. Me caes mal, pero a veces me caes bien.
Ya no sé qué es lo que pienso hacer, hacer el ridículo, hacerme la de rogar, hacer el bien o el mal, hacer mis sueños que se hagan presentes en mi realidad, hacerme la que no sabe nada y ver mi vida pasar inútilmente ante mis ojos. Hacerse la mejor de la sociedad, política, artísta, actriz, madre, mujer, niña; o simplemente otra más del montón.
Ya no sé si quiero estar consciente, ver mi reflejo en un espejo roto, estoy vieja, estoy joven, estoy gorda, estoy delgada, soy alta o soy pequeña. Soy rubia, castaña, pelirroja o negra. Allá para la comunidad lo que es bonito.
No sé si debo hacerlo realmente bien, darme a notar. La mejor trabajadora, la mejor estudiante o la mejor persona.
¿Es que realmente debo preocuparme?
Ya me he decidido, seré yo. Haré mis virtudes relucir y presumir. Mis defectos quedarán vigentes allí, el que los descubra se la vio mal. Pero qué más da. ¿De verdad debería asustarme el porqué de la humanidad?
Ya sé quién soy.
Mamá, no soy quién piensas que soy
Estoy muy confundida, sí. A esta corta edad mía, ¿Es que debo dejar de darme cuenta de lo que mis instintos me obligan? Pecadora mil veces, tal vez peor que un Judas cualquiera. Dejen de juzgarme, por favor. Que si mis creencias, que si mi política, que si mi forma de pensar, ¡Hasta mi personalidad! Se me suben los humos a la cabeza y se me revuelve el estómago de tan solo pensar en que debo ser moldeada y juramentada a su forma. ¿Seré yo una corrompida?
No es por rebeldía, ni mucho menos crisis de la pubertad.
Mis amigos no influyen sobre mi comportamiento, no me suministran drogas, no me dicen qué hacer, no me obligan a hacer cosas que yo no querría. Ellos no tienen nada que ver conmigo y mi forma de ser.
Escribo este texto con rabiesa y frustración.
La tecnología no influye en mi cerebro, no me hace más lista o más tonta. Tal vez me haga perezosa, pero eso no significa que sea estúpida. El diablo no juega conmigo cuando digo algo que a ustedes no les parezca. ''¡Se ha caído el vaso, ese fue el demonio!''
Ya basta, dejen sus malas mañas. Conmigo no usen su léxico de vejestorio.
La televisión no me dice qué hacer. La música no me dice cómo actuar. La gente sí, ustedes. Al zurdo se le ahorcaba por brujería, al ateo se le quemaba en la hoguera por blasfemia, al homosexual se le degollaba por virulento. ¡Cruel es el que aún piensa que la tierra es cuadrada!
Acepto el hecho, ustedes me mantienen, me alimentan, me dan una cama en la cual dormir, me dan la privilegiada educación que rige en mis morales, me dan cariño. Mas no comprensión. El hedor de intolerancia que inunda mi hogar me enferma. Gracias, todos los días gracias por atenderme y recordar que estoy viva. Pero no abusen de mi ingenio y de mi vulnerablemente precoz desarrollo.
Blasfemaré, gritaré, pelearé, amaré al no correspondido. He aquí mis llantos en letra.
Tengo ganas
Tengo las ganas de levantarme de la silla. De tomar fuerzas, un suspiro. Decirle adiós a mi pantalla de fantasía.
Tengo las ganas de tomar mis cosas y meterlas en una maleta. Ganas de huir de la dictadura de la rutina. Romper las cadenas del día a día. Decirle adiós a mi civilización.
Tengo ganas de alistarme para otra realidad, buscar mi visión, buscar un futuro. Abrir la puerta con una llave oxidada de tanta pereza. Decirle adiós a mi autonomía.
Tengo muchas ganas; de salir de mi casa, llevarme mis sueños y aspiraciones a un umbral diferente. Sentir un aire natural, sentir un vuelco en el alma que me obligue a no dar marcha atrás. Decirle adiós a mi vida social.
Tengo ganas de vivir en un ambiente singular, de conocer a otros individuos. Felicidad egoísta, decirle adiós a mis preocupaciones.
Tengo ganas de ser ignorante para no mortificarme de mi saber. Que me miren de reojo, que rueguen por mi libertad. Despedirme de mi educación.
Tengo ganas de caminar y caminar sin parar. Llegar al fin del mundo para jugar, morirme de frío en un desierto. Ahogarme en sentimientos. Despedirme de mi moral.
Ganas, ganas que me carcomen el pensamiento, que fluyen en mi imaginación. Pero siempre estará esa piedra en el camino, esa gula que permanece, el miedo que me echa para atrás, mi pavor al cansancio. ¿Y si me encuentran tres cuadras más adelante? ¿Y si algo me pasa? Prefiero quedarme acá, con mis comodidades y mis caprichos a la mano. Mi flojera que mata...
Y mi mamá que no me da permiso.
Escrito por mí. Sin ánimos de lucros. Gracias por pasarse por mi post.