Allí va el joven poeta,
con pergaminos sagrados
por el éter perfumado.
Y sabe que el amor es un emblema
que apoya sus comarcas en los soles,
sabe que el preludio de los huracanes,
razona con las flores del jardín meditabundo.
Su corazón palpita aún con energía,
furibundo,
sacrificando el ámbar de las catacumbas,
¿quien discrepa con las voces?.
Oh Giacomo níveo,
con las pupilas salvajes,
se difumina tu linaje en otros hombres,
y espero algún día conocerlos.
con pergaminos sagrados
por el éter perfumado.
Y sabe que el amor es un emblema
que apoya sus comarcas en los soles,
sabe que el preludio de los huracanes,
razona con las flores del jardín meditabundo.
Su corazón palpita aún con energía,
furibundo,
sacrificando el ámbar de las catacumbas,
¿quien discrepa con las voces?.
Oh Giacomo níveo,
con las pupilas salvajes,
se difumina tu linaje en otros hombres,
y espero algún día conocerlos.