Acampando detrás de un arbusto mal pintado
Acaso no es gracioso, en el vasto todo lleno de universos prácticamente infinitos, en la cadena de normas y leyes que creé. Tu tienes el poder para cambiar lo que es, fue y sera. Un ínfimo fallo, el único ser que no se repite en la gran cadena de cosmos infinitos que he creado. Ve glorioso fallo y hazme sentir la alegría de mi derrota.
-Finalmente después de tantos años he creado la maquina que permitirá moverse entre dimensiones -Murmuraba Erico, uno de esos genios que aparecen cada tantos años.
-No lo se Erico, te tengo que recordar que la ultima vez tuvieron que interferir los del gobierno por tu reactor nuclear y nos encerraron un par de meses -Opinaba Vera, el único amigo de de Erico y el único que ha estado ahí para sus ocurrencias.
-Bueno... tu... ¡Sabes que así no llegaremos a nada! -Alzo su brazo y para sorpresa de Vera presiono el interruptor sin precio aviso.
-No sabes cuanto te odio -Dijo Vera mientras se preparaba para golpear a Erico.
Un silencio incomodo gobernaba la habitación, los dos se quedaron mirando y de repente el sonido de las turbinas acompañado con las luces de los focos no se hicieron esperar. La gravedad de la habitación aumentaba y disminuía a un ritmo alarmante, la visión de los dos empezaba a obscurecerse. Erico después de un intenso dolor de cabeza se levanto, pero no era su habitación, el lugar donde se encontraba era simplemente un plano vació. No se veía nada a metros a la redonda, ni sentía la mas mínima brisa de aire.
Erico asombrado por su descubrimiento, llamo a Vera ilusionado sin embargo no había respuesta alguna ni su eco respondía a los desesperados llamados, Erico por fin realizaba que estaba solo, simplemente le quedaba sentarse y esperar su muerte.
Paso el tiempo hasta que una silueta dio aviso de su presencia. Al principio Erico pensó que estaba loco, que la ausencia de todo lo que conocía lo había llevado a la ruina mental, pero ante toda la posibilidad la silueta aformica habló
Acaso no es gracioso, en el vasto todo lleno de universos prácticamente infinitos, en la cadena de normas y leyes que creé. Tu tienes el poder para cambiar lo que es, fue y sera. Un ínfimo fallo, el único ser que no se repite en la gran cadena de cosmos infinitos que he creado. Ve glorioso fallo y hazme sentir la alegría de mi derrota.
-Finalmente después de tantos años he creado la maquina que permitirá moverse entre dimensiones -Murmuraba Erico, uno de esos genios que aparecen cada tantos años.
-No lo se Erico, te tengo que recordar que la ultima vez tuvieron que interferir los del gobierno por tu reactor nuclear y nos encerraron un par de meses -Opinaba Vera, el único amigo de de Erico y el único que ha estado ahí para sus ocurrencias.
-Bueno... tu... ¡Sabes que así no llegaremos a nada! -Alzo su brazo y para sorpresa de Vera presiono el interruptor sin precio aviso.
-No sabes cuanto te odio -Dijo Vera mientras se preparaba para golpear a Erico.
Un silencio incomodo gobernaba la habitación, los dos se quedaron mirando y de repente el sonido de las turbinas acompañado con las luces de los focos no se hicieron esperar. La gravedad de la habitación aumentaba y disminuía a un ritmo alarmante, la visión de los dos empezaba a obscurecerse. Erico después de un intenso dolor de cabeza se levanto, pero no era su habitación, el lugar donde se encontraba era simplemente un plano vació. No se veía nada a metros a la redonda, ni sentía la mas mínima brisa de aire.
Erico asombrado por su descubrimiento, llamo a Vera ilusionado sin embargo no había respuesta alguna ni su eco respondía a los desesperados llamados, Erico por fin realizaba que estaba solo, simplemente le quedaba sentarse y esperar su muerte.
Paso el tiempo hasta que una silueta dio aviso de su presencia. Al principio Erico pensó que estaba loco, que la ausencia de todo lo que conocía lo había llevado a la ruina mental, pero ante toda la posibilidad la silueta aformica habló