Tengo un tema con el tiempo, él es mi enemigo. Su paso es una victoria continua sobre mi ser. Su peor chicana, su más sucia jugada es demostrarme al final del día lo poco que hice y lo mucho que quedó por hacer. MI único arsenal, mi esperanza efímera es tratar de ganarle algunas horas a la noche, vivir en la madrugada, donde el tiempo tiene planeado que yo duerma.
Nuestra batalla ya se jugó. El tiempo sabe que ganó de antemano, pero por alguna razón yo le sigo peleando. Será porque en el ínterin de de esa pelea logro olvidar, aunque sea por algunas horas, lo finito que soy y toda la vulnerabilidad que me rodea.
Nuestra batalla ya se jugó. El tiempo sabe que ganó de antemano, pero por alguna razón yo le sigo peleando. Será porque en el ínterin de de esa pelea logro olvidar, aunque sea por algunas horas, lo finito que soy y toda la vulnerabilidad que me rodea.
Mi autoría.