AMIGA
Hace sólo unos días me enteré de que te fuiste.
No fue fácil aceptarlo, pero ya habías decidido irte.
Me hubiera gustado que te despidieras,
pero ya tú sabrás por qué te fuiste de esa manera.
Extrañaré tu optimismo, pero me llevaré tus sonrisas.
Escribir sin ti no será lo mismo, pero no me derrumbará tu partida.
Fuiste un ejemplo para mí,
y me consuela haber tenido la oportunidad
de haberte conocido feliz.
Te mando un abrazo, donde quiera que te encuentres.
¡Mucha suerte amiga mía!
Yo seguiré aquí, aunque tú no regreses.
No fue fácil aceptarlo, pero ya habías decidido irte.
Me hubiera gustado que te despidieras,
pero ya tú sabrás por qué te fuiste de esa manera.
Extrañaré tu optimismo, pero me llevaré tus sonrisas.
Escribir sin ti no será lo mismo, pero no me derrumbará tu partida.
Fuiste un ejemplo para mí,
y me consuela haber tenido la oportunidad
de haberte conocido feliz.
Te mando un abrazo, donde quiera que te encuentres.
¡Mucha suerte amiga mía!
Yo seguiré aquí, aunque tú no regreses.
