Este relato es de mi autoría (Gerardo G. C.) [User: camaleonslpc]
13 de septiembre de 1941, Nueva Orleans
Diario de mano del Jeff Anderson, disidente de las Bahamas y veterano inglés de la 1ª Guerra Mundial
Nombre de diario: “Sigo resistiendo”
“Soy el último”
He visto amanecer. No he dormido en toda la noche. Los fármacos no ayudan ni el hecho de que los alemanes me busquen por Europa y no aquí. Una de esas… máquinas, aplastó ayer en la destilería a McJefferson. Más de media tonelada de mole férrea cayó sobre él. Pasado mañana será su funeral. Un funeral simbólico, ya que no hay nada que enterrar, salvo los pocos restos que quedaron de él que fueron recogidos con… (suspiro) una bolsa de plástico.
El otro día, encontramos al pobre Nigel colgado del techo por una soga improvisada hecho con el cable del teléfono. Al parecer en Europa ya sabían donde vivía y el también sabía que vendrían a por él, así que cortó por lo sano antes de que lo cogieran. Varias de esas… máquinas alemanas están “patrullando” por Nueva Orleans buscando prisioneros de guerra fugados y desertores. Muchos nacionalsocialistas desertan del ejército y vienen desde Europa sabiendo de la “Resistance”, los maquis estaban como locos.
Una pena, ya que nos habíamos hechos amigos de Günther, el ex-nazi que escapó de Europa, y ahora puede que vayan a por él también. Éramos 5 los que íbamos siempre al bar “Heaven’s Overpass” de la calle nº 7. McJefferson, Nigel, Günther, Phil y yo. A Phil hace tiempo que una de esas… “máquinas” se lo tragaron y lo masticaron con sus férreos dientes. Quise apartar la vista pero cuando lo hice me di cuenta de que ya lo había visto. Esa visión perturbadora de Phil siento aplastado, mordido, destrozado, sangrando a mares, partido por la mitad y desgarrándose entre los dientes metálicos de una de esas cosas se me viene a la mente todas las noches desde ese momento. Nunca he dormido bien desde entonces. Me marcó. Nigel no estaba allí para verlo, pero los demás sí lo vieron. Creo que tampoco podían dormir. Ahora dormirán en paz para siempre. No tengo más ganas de escribir, se me vienen demasiados recuerdos malos y quiero olvidar. Buscaré mi whisky irlandés. Buenos días Nueva Orleans, buenas noches recuerdos.
(Última nota de un diario ensangrentado encontrado entre las ruinas de Nueva Orleans, junto al cadáver de su dueño)
Continuará...
Autor: Gerardo G. C. [User: camaleonslpc]
13 de septiembre de 1941, Nueva Orleans
Diario de mano del Jeff Anderson, disidente de las Bahamas y veterano inglés de la 1ª Guerra Mundial
Nombre de diario: “Sigo resistiendo”
“Soy el último”
He visto amanecer. No he dormido en toda la noche. Los fármacos no ayudan ni el hecho de que los alemanes me busquen por Europa y no aquí. Una de esas… máquinas, aplastó ayer en la destilería a McJefferson. Más de media tonelada de mole férrea cayó sobre él. Pasado mañana será su funeral. Un funeral simbólico, ya que no hay nada que enterrar, salvo los pocos restos que quedaron de él que fueron recogidos con… (suspiro) una bolsa de plástico.
El otro día, encontramos al pobre Nigel colgado del techo por una soga improvisada hecho con el cable del teléfono. Al parecer en Europa ya sabían donde vivía y el también sabía que vendrían a por él, así que cortó por lo sano antes de que lo cogieran. Varias de esas… máquinas alemanas están “patrullando” por Nueva Orleans buscando prisioneros de guerra fugados y desertores. Muchos nacionalsocialistas desertan del ejército y vienen desde Europa sabiendo de la “Resistance”, los maquis estaban como locos.
Una pena, ya que nos habíamos hechos amigos de Günther, el ex-nazi que escapó de Europa, y ahora puede que vayan a por él también. Éramos 5 los que íbamos siempre al bar “Heaven’s Overpass” de la calle nº 7. McJefferson, Nigel, Günther, Phil y yo. A Phil hace tiempo que una de esas… “máquinas” se lo tragaron y lo masticaron con sus férreos dientes. Quise apartar la vista pero cuando lo hice me di cuenta de que ya lo había visto. Esa visión perturbadora de Phil siento aplastado, mordido, destrozado, sangrando a mares, partido por la mitad y desgarrándose entre los dientes metálicos de una de esas cosas se me viene a la mente todas las noches desde ese momento. Nunca he dormido bien desde entonces. Me marcó. Nigel no estaba allí para verlo, pero los demás sí lo vieron. Creo que tampoco podían dormir. Ahora dormirán en paz para siempre. No tengo más ganas de escribir, se me vienen demasiados recuerdos malos y quiero olvidar. Buscaré mi whisky irlandés. Buenos días Nueva Orleans, buenas noches recuerdos.
(Última nota de un diario ensangrentado encontrado entre las ruinas de Nueva Orleans, junto al cadáver de su dueño)
Continuará...
Autor: Gerardo G. C. [User: camaleonslpc]