Este post se lo dedico a @samiraa. Espero que los disfruten.
Soneto canino
El trote de un cachorro vagabundo
con el hocico erguido desafiante
no tiene quien lo bañe o quien le cante
es rey, bufón y esclavo de su mundo.
Hijo del sol, de agosto y de una perra
y del viento que sopla en los caminos
desahogando furores matutinos
con ladridos que son cantos de guerra.
Nadie le da ni a nadie pide nada
no conoce la fábula del nombre
ágil el porte, filosa la mirada.
Sigue su propia ley, no la del hombre
un callejón oscuro es su morada
su libertad salvaje no te asombre.
Soneto XXVI
Al sur del callejón de mis amores
catorce cuadras antes del ocaso
como yendo hacia mi último fracaso
entre calles de olvidos y de flores.
Caminaba una mujer, yo seguía
el rastro a su perfume en la cornisa
de octubre, tremolante mi camisa
proclamaba al deseo como guía.
Hablamos mucho sin decirnos nada
quemando nuestra piel en la delicia
del fuego palpitante en la mirada.
Le di un beso, perdido por perdido
la noche nos cubrió con su caricia
y entonces se olvidó de su marido.
Melancolía
Se detendrá mi ausencia en tu ventana
con un suspiro leve de amapolas
como viudas al sol, extrañas, solas
que pronuncian un nombre en la mañana.
Escucharás mis pasos cual reproche
mariposas de nieve enamoradas
que perdido su rumbo, descarriadas
precipitan sus cuerpos en la noche.
Llegarán como un pétalo de olvido
como un copo de lluvia que te nombra
las naves de mi amor entristecido.
Y vendrá mi recuerdo desvalido
a besar las orillas de tu sombra
y a dormir a tus pies, arrepentido.
A la bella que duerme
La noche enmudecida se ha quedado
bordada de suspiros y caricias
mis labios han surcado tus delicias
ya muerde la nostalgia mi costado.
Mis besos se durmieron en tu boca
los dioses de tu piel se han sosegado
a ellos mis deseos he ofrendado
descansas, y mi amor ya no te toca.
Dormida me recuerdas a un milagro
de aves, de veranos, de colores
al canto de soñados ruiseñores.
Herido de las flechas de tu cuerpo
me pierdo en tu paisaje y tus jardines
peregrino cautivo en tus confines.
El minero
La sombra recostada de una parra
contra un muro que acariciar se deja
por los ojos cansados de una vieja
el cuchillo del tiempo los desgarra.
Bello momento que tan breve ha sido
signo escrito por Dios, por él borrado
él busca duplicar lo ya creado
no puede, el edén ya se ha perdido.
Pero eso que el creador ha desechado
en su afán de encontrar qué lo refleje
que el poeta olvidado no lo deje
su misión es dejarlo registrado.
Razón de ser que le quedó marcada
si eso no escribe que no escriba nada.
Eterno retorno
No se puede volver, ha sido dicho.
Se puede construir en el recuerdo
en sueños de nostalgia yo me pierdo
mecido por las olas del capricho.
Quisiera regresar a aquellos puertos
esa tarde lluviosa de verano
aquel beso furtivo aquella mano
que pueblan la comarca de los muertos.
Nací para morir y voy muriendo
el tiempo me desangra, me devora
soy llama que se va desvaneciendo.
El eterno retorno del pasado
desembarca en la playa del ahora
y viene a devolver lo que ha robado.
Rewind
De buscar y buscar en el ovillo
los hilos primigenios, el origen
de las oscuras fuerzas que me rigen
de gastarme anhelando el recto trillo.
He sabido morir alguna noche
ahogado por mi lágrima salobre
vacío de perdón, de amores pobre
ebrio de soledades en derroche.
Sé que no hay vuelta atrás y no me quejo
el precio de los días voy pagando
es la muda sentencia del espejo.
Mi sombra fiel se agota tras mis pasos
la miel de la poesía me alimenta
y el cielo me sostiene entre sus brazos.
La mañana final
Aspiro el fresco olor de la mañana
que invisible pincel ha dibujado
el cuerpo de la noche abandonado
bajo el rayo del sol ya se desgrana.
Se desdobla el papel glasé del día
se mueve el duro hueso erosionado
por penas y por gozos acechado
sosteniendo la leve carne mía.
Me acerco a la ventana y la madeja
de mi breve vida veo rodando
por cuesta irrevocable ella se aleja.
Me siento y prendo un pucho descansando
lo que vino se fue, no tengo queja
miro otra vez, ella se va acercando.
Para el final, un poco de música, sin irnos de tema; el grupo uruguayo La Trampa versionando un soneto de García Lorca.
Soneto canino
El trote de un cachorro vagabundo
con el hocico erguido desafiante
no tiene quien lo bañe o quien le cante
es rey, bufón y esclavo de su mundo.
Hijo del sol, de agosto y de una perra
y del viento que sopla en los caminos
desahogando furores matutinos
con ladridos que son cantos de guerra.
Nadie le da ni a nadie pide nada
no conoce la fábula del nombre
ágil el porte, filosa la mirada.
Sigue su propia ley, no la del hombre
un callejón oscuro es su morada
su libertad salvaje no te asombre.
Soneto XXVI
Al sur del callejón de mis amores
catorce cuadras antes del ocaso
como yendo hacia mi último fracaso
entre calles de olvidos y de flores.
Caminaba una mujer, yo seguía
el rastro a su perfume en la cornisa
de octubre, tremolante mi camisa
proclamaba al deseo como guía.
Hablamos mucho sin decirnos nada
quemando nuestra piel en la delicia
del fuego palpitante en la mirada.
Le di un beso, perdido por perdido
la noche nos cubrió con su caricia
y entonces se olvidó de su marido.
Melancolía
Se detendrá mi ausencia en tu ventana
con un suspiro leve de amapolas
como viudas al sol, extrañas, solas
que pronuncian un nombre en la mañana.
Escucharás mis pasos cual reproche
mariposas de nieve enamoradas
que perdido su rumbo, descarriadas
precipitan sus cuerpos en la noche.
Llegarán como un pétalo de olvido
como un copo de lluvia que te nombra
las naves de mi amor entristecido.
Y vendrá mi recuerdo desvalido
a besar las orillas de tu sombra
y a dormir a tus pies, arrepentido.
A la bella que duerme
La noche enmudecida se ha quedado
bordada de suspiros y caricias
mis labios han surcado tus delicias
ya muerde la nostalgia mi costado.
Mis besos se durmieron en tu boca
los dioses de tu piel se han sosegado
a ellos mis deseos he ofrendado
descansas, y mi amor ya no te toca.
Dormida me recuerdas a un milagro
de aves, de veranos, de colores
al canto de soñados ruiseñores.
Herido de las flechas de tu cuerpo
me pierdo en tu paisaje y tus jardines
peregrino cautivo en tus confines.
El minero
La sombra recostada de una parra
contra un muro que acariciar se deja
por los ojos cansados de una vieja
el cuchillo del tiempo los desgarra.
Bello momento que tan breve ha sido
signo escrito por Dios, por él borrado
él busca duplicar lo ya creado
no puede, el edén ya se ha perdido.
Pero eso que el creador ha desechado
en su afán de encontrar qué lo refleje
que el poeta olvidado no lo deje
su misión es dejarlo registrado.
Razón de ser que le quedó marcada
si eso no escribe que no escriba nada.
Eterno retorno
No se puede volver, ha sido dicho.
Se puede construir en el recuerdo
en sueños de nostalgia yo me pierdo
mecido por las olas del capricho.
Quisiera regresar a aquellos puertos
esa tarde lluviosa de verano
aquel beso furtivo aquella mano
que pueblan la comarca de los muertos.
Nací para morir y voy muriendo
el tiempo me desangra, me devora
soy llama que se va desvaneciendo.
El eterno retorno del pasado
desembarca en la playa del ahora
y viene a devolver lo que ha robado.
Rewind
De buscar y buscar en el ovillo
los hilos primigenios, el origen
de las oscuras fuerzas que me rigen
de gastarme anhelando el recto trillo.
He sabido morir alguna noche
ahogado por mi lágrima salobre
vacío de perdón, de amores pobre
ebrio de soledades en derroche.
Sé que no hay vuelta atrás y no me quejo
el precio de los días voy pagando
es la muda sentencia del espejo.
Mi sombra fiel se agota tras mis pasos
la miel de la poesía me alimenta
y el cielo me sostiene entre sus brazos.
La mañana final
Aspiro el fresco olor de la mañana
que invisible pincel ha dibujado
el cuerpo de la noche abandonado
bajo el rayo del sol ya se desgrana.
Se desdobla el papel glasé del día
se mueve el duro hueso erosionado
por penas y por gozos acechado
sosteniendo la leve carne mía.
Me acerco a la ventana y la madeja
de mi breve vida veo rodando
por cuesta irrevocable ella se aleja.
Me siento y prendo un pucho descansando
lo que vino se fue, no tengo queja
miro otra vez, ella se va acercando.
Para el final, un poco de música, sin irnos de tema; el grupo uruguayo La Trampa versionando un soneto de García Lorca.