Balthus, Therese Dreaming, 1938
Luego de un minucioso análisis concluyo que conozco tus piernas, sé que dirás ¿Cómo si nunca te he visto desnuda? Pero las conozco por otras piernas que me cuentan que las tuyas tienen detalles iguales, las conozco por tu falda que las descubre un poco y me da pistas para deducirlas, como un Sherlock o un Hércules pervertido, se que son largas, delgadas y blancas, sé que son tímidas pero no se cohíben, hablan de ti, tanto como deberían hablar tus ojos o tus labios que me esquivan, recuerdas que ya no nos entendemos, pues es mentira yo me entiendo con tus piernas.