InicioArte20 poemas de amor y una canción desesperada (Parte I)

20 poemas de amor y una canción desesperada (Parte I)

Arte1/1/2014
Antes de comenzar, un breve resumen de Pablo Neruda, el poeta que creó ''20 poemas de amor y una canción desesperada''




Se llamaba Ricardo Eliecer Neftalí Reyes, pero adoptó el seudónimo de Pablo Neruda a los 14 años, para ocultarle a su padre la precoz publicación de su primer escrito en el diario La mañana
Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, Chile y murió en su país en 973, apenas unos días después del golpe militar que derrocó al presidente constitucional Salvador Allende.
Desde muy chico quiso ser poeta, pese a la oposición de su padre, un ferroviario de fuerte carácter que culpaba a la poesía de sus malas notas en matemáticas.
En 1919 recibió su primer premio en los Juegos Florales del Maule y, en 1921, ya en Santiago, publicó su primer poermario, La canción de la fiesta editado por la Federación de Estudiantes de Chile. Dos años después aparece Crepusculario, libro qu abre una etapa sensual y amorosa de su poesía, con Veinte poemas de amor y una canción desesperada-publicado en 1924 y uno de los mayores éxitos editoriales de la poesía hispanoamericana en el mundo-, a la que siguen Tentativa del hombre infinito, El habitante y su esperanza, Anillos y El hombre entusiasta.

En 1927 inició una carrera diplomática que lo llevó a vivir varios años en destinos remotos como Birmania y Java, y también en España, durante la Guerra Civil, época que retrató en sus poesías más declamatorias, que hablan de conflictos sociales y de una concepción humanista: de ideas comunistas, fue senador en 1944 y huyó de su país en 1948.




Cuerpo de mujer

Cuerpo de mujer, blanca colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivir te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah lo vasos de pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.






En su llama mortal

En su llama mortal la luz te envuelve.
Absorte, pálida doliente, así situada
contra las viejas hélices del crepúsculo
que en torno a ti da vueltas.

Muda, mi amiga,
sola en lo solitario de esta hora de muertes
y llena de las vidas del fuego,
pura heredera del día destruido.

Del sol me cae un racimo en tu vestido oscuro.
De la noches las grandes raíces
crecen de súbito desde tu alma,
de modo que un pueblo pálido y azul
de tu recién nacido se alimenta.

Oh grandiosa y fecunda y magnética esclava
del círculo que en negro y dorado sucede:
erguida, trata y logra una creación tan viva
que sucumben sus flores, y llena es de tristeza.






Ah vastedad de pinos

Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!

En ti los ríos cantan ti mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.

En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.

Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento.





Es la mañana llena

Es la mañana llena de tempestad
es el corazón del verano.

Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes,
el viento las sacude con sus viajeras manos.

Innumerable corazón del viento
latiendo sobre nuestro silencio enamorado.

Zumbando entre los árboles, orquestal y divino,
como una lengua llena de guerras y de cantos.

Viento que lleva en rápido robo la hojarasca
y desvía las flechas latientes de los pájaros

Viento que la derriba en ola sin espuma
y sustancia sin peso, y fuegos inclinados.

Se rompe y se sumerge su volumen de besos
combatido en la puerta del viento del verano






Para que tú me oigas

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collas, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbrados más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte,
para que tú me oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún suele arrastras.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñiendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collas infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.






Bueno, los primero 5 poemas de este fantástico poeta. Luego subiré los faltantes. Ojalá les haya gustado!
Datos archivados del Taringa! original
46puntos
878visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

E
Usuario
Puntos0
Posts2
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.