Alas
El día que Ángel hizo honor a su nombre despertó con dos enormes alas a sus espaldas. Increíbles, blancas, de plumaje frondoso.
Preparó su café con el incordio que provoca poseer un ala delta detrás. Saludó a la vecina, que todos los días le encomendaba una plegaria. Ángel no las cumplía, nadie conoce a su creador, ni como llegar a él.
Preparó la bicicleta, engrasó y ajustó la cadena, infló las gomas y pedaleó hasta el acantilado donde termina el pueblo.
Tomó aire, envión y saltó.
No desplegó sus alas. Su cuerpo emplumado se destrozó contra las rocas.
Tercera vez en la semana que se suicidaba.
Maldición de fénix.
Mañana desayunaría té.
¿Alguna vez tropezaste con la misma piedra? Yo también.
Preparó su café con el incordio que provoca poseer un ala delta detrás. Saludó a la vecina, que todos los días le encomendaba una plegaria. Ángel no las cumplía, nadie conoce a su creador, ni como llegar a él.
Preparó la bicicleta, engrasó y ajustó la cadena, infló las gomas y pedaleó hasta el acantilado donde termina el pueblo.
Tomó aire, envión y saltó.
No desplegó sus alas. Su cuerpo emplumado se destrozó contra las rocas.
Tercera vez en la semana que se suicidaba.
Maldición de fénix.
Mañana desayunaría té.