Usas la bombilla del mate pero lo haces en tiempo y forma : lo apoyas en tu boca lo justo y necesario. Es tu deber y tu salvación , te permite charlar entre amigos hasta que...
Entra en la rueda una persona que no conoces y se apresta a unirse al ritual cotidiano , leve , eterno.
Es el momento en que notas algo raro , de repente tu cerebro comienza a dar señales que al principio no entiendes.
Comienzas a entender.
Si , tu alma cambia.
El sujeto toma la bombilla y no la suelta , comienza a babosearla , sacarla de su boca y volverla a introducir reiteradas veces.
Reiteradas veces , reiteradas veces , reiteradas veces...
Piensas : antes , cuando se invento este ritual , no se sabia que exitian los germenes. Ni siquiera existia el microscopio.
Comienzas a ver gotas de baba por aquí , por allá. Los sentimientos se entrecruzan: maldita civilizacion si no supiera lo que se esto no pasaría , pero a la vez se que no tengo enfermedades que antes eran comunes ( y dolorosas ).
La angustia exitencial te invade: ser o no ser , saber o saber ( el conocimiento no tiene vuelta atrás ) , tomar de la bombilla o no tomar.
El sujeto empieza a parecerse a una babosa gigante , al monstruo de la pelicula " alien el octavo pasajero " , a lo que te imaginas pero no puedes nombrar.
Pero si te vas rechazas a la tribu. Si te quedas te sientes incomodo y ya no es lo mismo. Cientos de años versus un milisegundo y van a la par.
Piensas en hacer que cada uno use su propia bombilla o su propio mate , pero la ceremonia no sería igual.
Piensas , piensas... como hacer para que todo siga igual. Piensa , algo se te ocurrirá.