Hace poco hice una entrada sobre retratos de escritores pintados con sus propias palabras y estas pinturas del austriaco Anatol Knotek tienen un estilo semejante aunque no se limita a pintar escritores, sino que ostenta un repertorio más amplio y aunque su arte está basado en esa curiosa (y nada nueva) yuxtaposición entre la pintura y la escritura, tiene una calidad incuestionable.
Yo no conocía el trabajo de Knotek, pero resulta que es un artista bastante reconocido, con exposiciones en diversos museos y publicaciones en antologías y en libros dedicados a su obra en exclusiva, además de que no solo se dedica a las artes plásticas, sino que también es poeta, con obra publicada. Tal vez de ahí le venga la idea de mezclar la escritura y los retratos, las palabras y las sombras, las líneas y los claroscuros.
Como puede verse, Knotek es un artista bastante dinámico que se mueve en varios terrenos, que incluyen, además de los ya citados, las instalaciones, la escultura y mezclas de arte plástico con tecnología, además de que en este eclecticismo que es su obra reúne materiales de todas clases (y aparentemente incompatibles) y aprovecha sus cualidades de forma que a mí, al menos, me parece bastante acertada.
Es pues, un placer para mí haber descubierto a este artista del cual espero algún día ver su obra en persona.

