Viernes tal vez
El viernes fue igual, porque Joaquín soñó lo mismo y no se le fue de la mente en todo el día.
Él y Mirko, su compañero de banco, jugaban al piedra papel o tijera; dos de tres. En la primera ronda Joaquín sacaba tijera y Mirko papel. En la segunda Joaquín elegía papel y a la inversa, su compañero desenfundaba tijera. Yendo 1-1 a Joaquín se le ocurrió proponer una apuesta, un kilo de helado para el que ganara la partida, Mirko lo habia pensado distraídamente y accedía.
Ahora en la tercera ronda Joaquín estrenaba la pierda y Mirko volvía a usar la tijera, y el filo le jugaba encontra.
Joaquín ganaba.
Viernes y lo venía soñando desde el lunes a la siesta. Viernes, y se encontró con Mirko; y como estaban aburridos Joaquín propuso jugar un piadra papel o tijera.
Empezó ganando Mirko con tijera, contra el papel de Joaquín. Joaquín enseguida la empató al revés de la ronda anterior, daba igual el orden, en la próxima sacaría piedra.
-¡Te gané!- gritó con toda la seguridad antes de sacar, Mirko. Y estiró un papel, mientras Joaquín sostenía su piedra en la mano, y no dijo nada más.
-Hace una semana que venía sacando tijera- Joaquín miraba, todavía con la piedra en la mano.
-Por dos semanas no sacás nada- dijo, y le fracturó la mano de un piedrazo.