Hola amigos de taringa. he tenido muchos problemas para conectarme desde mi pc.
Este escrito que les presento a continuacion, es tributo a una persona que marco hondamente mi vida.
La partida de un ser querido es dolorosa, pero ver como viven los que se quedan aqui es aun mas doloroso.
Sin mas que decir aqui esta:
En honor a Juan Bautista Rojas Q.E.P.D (15/03/2012)
Este escrito que les presento a continuacion, es tributo a una persona que marco hondamente mi vida.
La partida de un ser querido es dolorosa, pero ver como viven los que se quedan aqui es aun mas doloroso.
Sin mas que decir aqui esta:
Vanidad de vanidades
He visto a los hombres
durante muchos días de vida,
los he visto trabajar
de día y de noche.
Horas van y horas vienen.
En el trabajo insalvable
de satisfacer la humanidad
no importa destruir a los demás.
El hombre adquiere con la paga de su sueldo
zapatos, ropa, fiestas y mas diversiones
no le importa pasar hambre, sed y dolores
por accesorios inútiles
que el ladrón hurta
y la polilla corrompe.
Corren detrás de su basura.
Y aun hoy es vigente lo que se dijo tiempo atrás
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
Con el afán de su día se llenan la boca,
teléfonos celulares, caras joyas,
trabajos agotadores, salarios de emperadores.
Las voces de nuestro pasado gritan
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
La juventud prematura quema etapas a gran velocidad,
padres amados, niños mimados,
lo tienen todo, les falta amor.
Y una voz en el desierto comienza a clamar
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
Los males brotan y al hombre acongojan
egoísmo, hurtos, estrés, pesimismo,
ulceras, varices y más de lo mismo.
Cientos, miles, millares, más,
todas a coro elevan su cantar
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
Solo una luz se vislumbra al andar
se acerca y se ve llegar
a un Dios que nos ama y que nos quiere ayudar.
pero en nuestro afán y falsa inteligencia,
lo escupimos y magullamos
con látigos, cruces y clavos.
Una corona de espinas sobre su cabeza colocamos.
Cortamos, clavamos, desfiguramos.
Vinagre le dimos, una lanza le encajamos.
Aun con amor el acepto ese suplicio,
para salvar nuestra alma del vil abismo.
Un hombre que enfermo se encontraba
en el lecho agonizante de su cama
veía ese hermoso sacrificio.
Llorando pedía perdón a Dios,
para que salvara su alma de pecador,
para que llenara su humilde corazón,
para que fuera su salvador.
A escondidas alguien miraba
la escena que a nadie más le importaba
pues estando ciegos en su afán,
no veían el alma que se acababa de salvar.
Sintiendo gran pesar por la humanidad,
esta persona a Dios empezó a clamar
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad…"
durante muchos días de vida,
los he visto trabajar
de día y de noche.
Horas van y horas vienen.
En el trabajo insalvable
de satisfacer la humanidad
no importa destruir a los demás.
El hombre adquiere con la paga de su sueldo
zapatos, ropa, fiestas y mas diversiones
no le importa pasar hambre, sed y dolores
por accesorios inútiles
que el ladrón hurta
y la polilla corrompe.
Corren detrás de su basura.
Y aun hoy es vigente lo que se dijo tiempo atrás
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
Con el afán de su día se llenan la boca,
teléfonos celulares, caras joyas,
trabajos agotadores, salarios de emperadores.
Las voces de nuestro pasado gritan
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
La juventud prematura quema etapas a gran velocidad,
padres amados, niños mimados,
lo tienen todo, les falta amor.
Y una voz en el desierto comienza a clamar
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
Los males brotan y al hombre acongojan
egoísmo, hurtos, estrés, pesimismo,
ulceras, varices y más de lo mismo.
Cientos, miles, millares, más,
todas a coro elevan su cantar
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
Solo una luz se vislumbra al andar
se acerca y se ve llegar
a un Dios que nos ama y que nos quiere ayudar.
pero en nuestro afán y falsa inteligencia,
lo escupimos y magullamos
con látigos, cruces y clavos.
Una corona de espinas sobre su cabeza colocamos.
Cortamos, clavamos, desfiguramos.
Vinagre le dimos, una lanza le encajamos.
Aun con amor el acepto ese suplicio,
para salvar nuestra alma del vil abismo.
Un hombre que enfermo se encontraba
en el lecho agonizante de su cama
veía ese hermoso sacrificio.
Llorando pedía perdón a Dios,
para que salvara su alma de pecador,
para que llenara su humilde corazón,
para que fuera su salvador.
A escondidas alguien miraba
la escena que a nadie más le importaba
pues estando ciegos en su afán,
no veían el alma que se acababa de salvar.
Sintiendo gran pesar por la humanidad,
esta persona a Dios empezó a clamar
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad…"
En honor a Juan Bautista Rojas Q.E.P.D (15/03/2012)