Cada época tiene sus obras arquitectónicas, creadas por el ilimitado ingenio humano, que han llegado a ser verdaderamente simbólicas. Estos son los edificios más sorprendentes de la nueva era que tienen todas las oportunidades de convertirse en un ícono del siglo XXI.
Marina Bay Sands, Singapur, 2010. Según cuenta el arquitecto israelí-canadiense Moshe Safdie, para el diseño de este complejo de edificios se inspiró en una baraja de cartas. Esto resultó en tres rascacielos con un techo-terraza común que, a su vez, se asemeja a un barco encorvado.
Galaxy Soho, Pekín (China), 2012. Este centro comercial es una obra de la arquitecta británica de origen iraquí Zaha Hadid. La autora se inspiró en las terrazas de arroz: de ahí los pisos 'capas' redondos con traspasos suaves entre ellos. No tiene ni una sola esquina.
El museo Mercedes-Benz, Stuttgart (Alemania), 2006. El diseño se basa en el concepto de 'hoja de trébol': tres círculos que se superponen con un centro dislocado. El museo alberga alrededor de 700 automóviles.
Aldar headquarters, Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), 2010. El 'edificio moneda' es la sede de la empresa de construcción Aldar. En el diseño de esta estructura que es similar a una moneda apoyada de canto los arquitectos intentaron expresar la idea de la estabilidad, la unidad y la racionalidad.
Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia (España), 2009. El producto del célebre arquitecto español Santiago Calatrava tiene una forma parecida a las palmas cerradas con los dedos entrelazados y, al mismo tiempo, a las alas dobladas.
Metropol Parasol de la Encarnación, Sevilla (España), 2011. El edificio de madera más grande del mundo representa una estructura de seis 'parasoles', más parecidos a setas fantásticas alienígenas. Su autor, el alemán Jürgen Mayer-Hermann, se inspiró en los arcos de la catedral de Sevilla y los ficus en la cercana plaza Cristo de Burgos.
Centro de conciertos Harpa, Reikiavik (Islandia), 2011. El casco de acero de este 'témpano en el océano' está cubierto con paneles de cristal tintado a manera de escamas. Son de varios colores: principalmente verdes, pero también azules, turquesa y beige. Según lo previsto, en ellos se refleja la ciudad, el cielo y el puerto.
Estadio Nacional de Pekín, China, 2008. El Estadio Nacional, conocido popularmente como 'nido de pájaro', fue construido para los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.
Biblioteca Central de Seattle, EE.UU., 2004. El exterior se asemeja a una pintoresca acumulación de plataformas de vidrio, apretadas por una malla de acero. El interior es presentado por un espacio multifuncional de 11 plantas, comunicadas por rampas y escaleras mecánicas. El edificio no tiene escaleras.
Torre Ciudad Mercurio, Moscú (Rusia), 2013. Ubicado en el Centro Internacional de Negocios de Moscú, es ahora el edifico más alto de Europa (338,8 metros).
Museo de Arte Islámico de Doha (Catar), 2008. El edificio que se parece a una pirámide hecha con cubos de juguete infantil, pero con arcos y ventanas, está instalado en una isla artificial. El arquitecto chino-norteamericano Ieoh Ming Pei interpretó así motivos tradicionales de la arquitectura islámica.
Agora Theatre, Lelystad (Países Bajos), 2007. El diseño multifacético del arquitecto holandés Adrian Geuze se parece a una nave espacial en el exterior y a un caleidoscopio en el interior: las facetas interiores están pintadas en diferentes colores y producen ilusiones ópticas.
Walt Disney Concert Hall, Los Ángeles (EE.UU.), 2003. El producto del gran arquitecto de EE.UU. Frank Gehry (autor del museo Guggenheim en Bilbao) recuerda un ingenioso barco de papel con una gran cantidad de velas. La mayor parte de los muros exteriores está hecha de acero inoxidable.
Bahrain World Trade Center, Manama (Baréin), 2008. Fue el primer rascacielos del mundo con generadores eólicos en el diseño. Consiste en dos torres gemelas de 240 metros en forma de velas, conectadas por tres puentes, en los que están integradas turbinas de viento de 29 metros de diámetro. El edificio es autosuficiente en electricidad en un 15%.