
Larsson nació en una familia muy pobre el 28 de Mayo de 1853 en Estocolmo. Como ninguno de sus padres tenía ingresos económicos, la supervivencia de Carl y su hermano Johan era toda una aventura, pues su infancia se desarrolló en mitad de la suciedad de los barrios bajos, de las enfermedades endémicas de la época, como el cólera, y de la asistencia a la escuela de pobres.
Su principal objetivo como artista era representar el "lado amable de la vida", después de toda una época de penurias: escenas cotidianas, cargadas de ternura y calidez, de su esposa con sus hijos, los niños jugando, los veranos en la playa, interiores del hogar, etc.
El personal estilo de decoración de Karin y de Larsson dio como fruto una manera completamente moderna de acondicionar y estructurar una casa, de forma que fueron considerados verdaderos "diseñadores" de interiores, adelantados a su tiempo: colores cálidos, interiores plenos de luz, vajillas sencillas y demás detalles contrastaban con el estilo oscuro, recargado y victoriano de otros hogares de la misma época.