Hola, lectores que me leen (?) y siguen (?) hace rato que no escribo :c la inspiracion no llega a mi mente y se escapa volando hacia otras dimensiones ://
En fin, esta historia, en realidad fue un sueño que tuve y luego decidi escribirlo por que me parecio interesante (?) en fin, leanlo y no se... Alguna teoria?
No sabía si era de mañana o día, tampoco estaba segura de la fecha exacta, el cielo exclamaba un azul opaco, un color doloroso y nostálgico. Subí a un tren, el vagón era muy oscuro casi negro y no había pasajeros. Los rieles pasaron un puente desde donde pude divisar el mar, luego llegue a mi paradero, una vieja casa olvidada, unas personas cuyos rostros no pude divisar nos hicieron bajar del vagón, adentro el aire emanaba el entierro de recuerdos dolorosos, las telarañas enterraban el lugar. Todo era extraño. Intuí que era algo así como un viejo orfanato. “ Solo pueden salvar a uno” dijo la voz de una mujer, mire a mi alrededor, la gran estancia se veía completamente vacía y de repente como si se rompiese un hechizo aparecieron personas que no había antes, dado que se mimetizaban con las viejas paredes y muebles empolvados. Mi mirada se poso sobre un trapo sucio que colgaba de un clavo salido, luego sobre un chico que vestía de lo que alguna vez fue blanco, en posición fetal que se sostenía sobre uno de los pilares de la estancia, fue una fugaz mirada la que intercambie con él , porque debo decirlo, el me asusto. Luego pose mi mirada sobre un chico que estaba afirmado sobre un viejo mueble, vestía de blanco, era delgado y alto, usaba el cabello rubio corto, algo así como corte milico, cuando sus ojos verdes me devolvieron la mirada, dieron a mi corazón una pequeña descarga eléctrica, me recordaron a alguien, a los ojos de un amigo; “Yo te salvare” dije y camine apresuradamente hasta donde él. Lo abrace y mi corazón sintió un cosquilleo, como si quisiera advertir el peligro de esa acción, él devolvió el abrazo con fuerza “entonces yo te marcare” dijo con una voz grave y entonces abrió el cajón del mueble y saco una navaja de esas viejas que se usaban antes para cortar el pelo.
Segundo cuadro. Tengo una cicatriz justo en la línea de la campanilla, el aun me envuelve entre sus brazos y yo siento que él me quiere, pero aun así siento temor, camino hasta la estación y subo al tren, ahora tiene más gente, va algo más que lleno, al chico alto no lo dejan subir.
Otro cambio. Vuelvo a la casa vieja, sé que es la única manera de volver a verle, no le veo en ningún lado, el aire es pesado, la estancia sigue tan lúgubre como siempre, charlo con el chico en posición fetal, pero no soy capaz de ver su rostro solo de oírle. Tengo la sensación de que alguien nos observa, tengo angustia acumulada en el estomago.
Cambia la escena, voy corriendo de la mano con él, mi corazón vuelve a sentirse extraño, las calles parecen pertenecer al mismo estilo que el orfanato, en medio de las casas que tienen las cortinas cerradas , todo sigue en ese tenue azul melancólico, hay negocios, pasamos por una verdulería por fin diviso color, el coge dos o tres paltas mas unos limones, “¡No deberías hacer eso!” le digo y seguimos escapando. Llegamos al límite de todo este sueño, es el puente por donde pasa el tren, diviso las olas del mar, hay una estación aquí y un tren a punto de partir, subo, el no quiere soltar mi mano, yo le digo que me siga, estoy esperando. El tren parte, no encuentro palabras para saber que se quedo pensando.
y ahi esta ... en volá , la wea loca >< no se por que soñe eso ._.
En fin, esta historia, en realidad fue un sueño que tuve y luego decidi escribirlo por que me parecio interesante (?) en fin, leanlo y no se... Alguna teoria?
No lo sé
No sabía si era de mañana o día, tampoco estaba segura de la fecha exacta, el cielo exclamaba un azul opaco, un color doloroso y nostálgico. Subí a un tren, el vagón era muy oscuro casi negro y no había pasajeros. Los rieles pasaron un puente desde donde pude divisar el mar, luego llegue a mi paradero, una vieja casa olvidada, unas personas cuyos rostros no pude divisar nos hicieron bajar del vagón, adentro el aire emanaba el entierro de recuerdos dolorosos, las telarañas enterraban el lugar. Todo era extraño. Intuí que era algo así como un viejo orfanato. “ Solo pueden salvar a uno” dijo la voz de una mujer, mire a mi alrededor, la gran estancia se veía completamente vacía y de repente como si se rompiese un hechizo aparecieron personas que no había antes, dado que se mimetizaban con las viejas paredes y muebles empolvados. Mi mirada se poso sobre un trapo sucio que colgaba de un clavo salido, luego sobre un chico que vestía de lo que alguna vez fue blanco, en posición fetal que se sostenía sobre uno de los pilares de la estancia, fue una fugaz mirada la que intercambie con él , porque debo decirlo, el me asusto. Luego pose mi mirada sobre un chico que estaba afirmado sobre un viejo mueble, vestía de blanco, era delgado y alto, usaba el cabello rubio corto, algo así como corte milico, cuando sus ojos verdes me devolvieron la mirada, dieron a mi corazón una pequeña descarga eléctrica, me recordaron a alguien, a los ojos de un amigo; “Yo te salvare” dije y camine apresuradamente hasta donde él. Lo abrace y mi corazón sintió un cosquilleo, como si quisiera advertir el peligro de esa acción, él devolvió el abrazo con fuerza “entonces yo te marcare” dijo con una voz grave y entonces abrió el cajón del mueble y saco una navaja de esas viejas que se usaban antes para cortar el pelo.
Segundo cuadro. Tengo una cicatriz justo en la línea de la campanilla, el aun me envuelve entre sus brazos y yo siento que él me quiere, pero aun así siento temor, camino hasta la estación y subo al tren, ahora tiene más gente, va algo más que lleno, al chico alto no lo dejan subir.
Otro cambio. Vuelvo a la casa vieja, sé que es la única manera de volver a verle, no le veo en ningún lado, el aire es pesado, la estancia sigue tan lúgubre como siempre, charlo con el chico en posición fetal, pero no soy capaz de ver su rostro solo de oírle. Tengo la sensación de que alguien nos observa, tengo angustia acumulada en el estomago.
Cambia la escena, voy corriendo de la mano con él, mi corazón vuelve a sentirse extraño, las calles parecen pertenecer al mismo estilo que el orfanato, en medio de las casas que tienen las cortinas cerradas , todo sigue en ese tenue azul melancólico, hay negocios, pasamos por una verdulería por fin diviso color, el coge dos o tres paltas mas unos limones, “¡No deberías hacer eso!” le digo y seguimos escapando. Llegamos al límite de todo este sueño, es el puente por donde pasa el tren, diviso las olas del mar, hay una estación aquí y un tren a punto de partir, subo, el no quiere soltar mi mano, yo le digo que me siga, estoy esperando. El tren parte, no encuentro palabras para saber que se quedo pensando.
y ahi esta ... en volá , la wea loca >< no se por que soñe eso ._.