
EL JUEGO II

Se han disipado las dudas
y dejo que bajo los rayos del sol
tu noche me abrace.
Te cobijo con mi cuerpo,
dejando que mis sueños te busquen
hasta alcanzarte.
Atravieso mares incansables de deseos
y los desventurados rincones del desierto,
en pos de un poco de esa luz,
contenida en tu mirada callada
y en el más frío de tus besos.
Caminamos en este ir y venir de la mano,
entrelazando sin temor los dedos,
en medio de la noche más oscura,
sin temor a lo que sentimos
e hilvanando nuestros desvelos.
Piensas en mis pensamientos,
mas no es paz lo que encuentras en ellos,
pues es guerra lo que quiero;
batirme en duelo contigo,
en el más dulce de los juegos.
y dejo que bajo los rayos del sol
tu noche me abrace.
Te cobijo con mi cuerpo,
dejando que mis sueños te busquen
hasta alcanzarte.
Atravieso mares incansables de deseos
y los desventurados rincones del desierto,
en pos de un poco de esa luz,
contenida en tu mirada callada
y en el más frío de tus besos.
Caminamos en este ir y venir de la mano,
entrelazando sin temor los dedos,
en medio de la noche más oscura,
sin temor a lo que sentimos
e hilvanando nuestros desvelos.
Piensas en mis pensamientos,
mas no es paz lo que encuentras en ellos,
pues es guerra lo que quiero;
batirme en duelo contigo,
en el más dulce de los juegos.
