Héctor Francisco Gagliardi (1909-1984) fue un destacado poeta, recitador y letrista de tango argentino, conocido por sus poesías y textos en lunfardo. Fue probablemente el poeta que mayores ventas de libros alcanzó en la historia argentina, si se exceptúa el Martín Fierro, alcanzando un millón y medio de ejemplares
BiografíaNació en barrio de Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en la calle Lima al 900, viviendo durante su infancia y juventud en el barrio de San Telmo. Reconocido hincha de Racing Club de Argentina, le llego a escribir más de un poema al club de sus amores. Fue íntimo amigo del poeta Celedonio Flores ("el negro Cele". Él lo impulsó a recitar sus versos en público, haciéndolo por primera vez en un bar de la cortada Carabelas, centro nocturno tanguero por excelencia. Esa misma noche lo escuchó un productor y lo llevó a Radio Belgrano, donde para recitar sus poesías en el programa de Jabón Federal, alcanzando grán éxito popular.
Su apodo de El Triste, proviene de su debut, durante la Segunda Guerra Mundial, recitando su poema "Reyes magos", una emotiva composición sobre la guerra, los niños y los juguetes.
algunos de sus poemas más conocidos son:
En Por las calles del recuerdo
la otra
yo me case por la iglesia
La maestra
A Irineo Leguisamo
Me llamo tango
Alergia
Bolita de ojito
Buenos Aires
Calle Corrientes
El Dotor
El jubilado
El Rusito
La chica del Normal
La Maestra
La Pelota de treinta
La piba de quince
Querida suegra
Tangos
"Alergia" (milonga), con música de Enrique Francini
"Primer beso" (vals), con música de Carlos Dante y Pedro Noda
"Humillación", con música Pedro Vergez
"Perdoname hermano", con música de Edgardo y Osvaldo Donato
"Uruguay yo te saludo", con música de Donato Racciatti
"Yo te recuerdo tranvía", con música de Leopoldo Federico
"Vencido", con música de Orestes Cúfaro
"Matrimonio", con música de Roberto Carlés
"Media noche", con música de Eduardo Escaris Méndez y Alberto Tavarozzi
"Claro de luna", con música de Aníbal Troilo
"Media noche", con música de Aníbal Troilo, cantado por Aldo Calderón.
LibrosPuñado de emociones, con prólogo de Alberto Vaccarezza, 1941
Versos de mi ciudad, presentado por Enzo Ardigó, 1944
Por las calles del recuerdo, con prólogo de Homero Manzi, 1946
Esquina de barrio, con prólogo de Cátulo Castillo, 1949
El sentir de Buenos Aires, con prólogo de Jorge A. Bossio, 1981
Discos
Héctor Gagliardi (vinilo)
Mis 30 Mejores Canciones (2 CD)
AHORA VAMOS CON ALGUNOS POEMAS.
POEMA DEL PADRE
Oye negra, ¿Te puedo hablar? Ya los chicos se han dormido.
Asi que, así que deja el tejido que después te equivocas...
Hoy te quiero preguntar por qué motivo
las madres amenazan a sus hijos
con ese estribillo fijo de ¡Ah, cuando venga tu padre!
Y con tu padre de aquí y con tu padre de allá
resulta de que al final al verme llegar a mí
lo ven entrar a Caín y escapan por todos lados.
Y yo, que vengo cansado de trabajar todo el día,
recibo de bienvenida una lista de acusados.
Tú empiezas con tus quejas y yo tengo que enojarme
igual que hacía mi padre al escuchar a su vieja.
Entraba a fruncir la ceja apoyando a ese fiscal
que en medio del temporal se erigía en defensora,
lo mismo que tú ahora que siempre me dejas mal.
Si los perdono, ¡que ejemplo! ¡es así como los educas!
Si los castigo, ¡no tienes sentimientos!
A mí, a mí que llegué contento y no tuve más remedio
que poner cara de serio y escuchar tu letanía.
A mí, a mí que me paso el día pensando en jugar con ellos.
Yo sueño en llegar a casa y olvidarme felizmente del trabajo,
de la gente y de todo lo que pasa.
Los hijos son la esperanza y el porqué de nuestras vidas;
por eso nunca les digas ¡ah, cuando venga tu padre!
No quiero encontrar culpables, quiero encontrar alegría,
que no me pongas de escudo como lo hacía mi madre
que consiguió que a mi padre lo imaginara un verdugo.
El llegaba y te aseguro que se acababan las risas
y en lugar de una caricia o hablarle como a un amigo,
lo miraba compungido presintiendo una paliza.
Y el pobre que me entendía, sacudiendo la cabeza
escuchaba con tristeza lo que mi madre decía.
Y que él, y que él de sobra sabía
que con éste no se puede, que me pinta las paredes,
que trajo las suelas rotas, que la calle, la pelota
que me saca canas verdes.
¡A la cama sin cenar! aburrido me ordenaba,
mi madre me consolaba y yo, yo lo culpaba a él,
a él que había llegado recién de trabajar, cansado,
y ya lo había yo amargado con todas mis travesuras.
Los hijos nunca analizan el sentimiento del padre,
porque el brillo de la madre es tan fuerte que lo eclipsa,
sólo le hacemos justicia cuando nos toca vivir
a nosotros su problema.
¡Ay, si mi padre viviera, que recién lo comprendo!
Y porqué nunca me dijo lo mucho que me quería
si hoy yo sé cuanto sufría al ver enfermo a su hijo.
Porque me miraba fijo el primer pantalón largo
y sé que, hasta me ha besado cuando yo estaba dormido
Hoy que todo lo comprendo, porqué no estás a mi lado.
Porqué no estás ahora para besarte bien fuerte, Viejo lindo
y ofrecerte mi cariño a todas horas.
Ves a tu hijo que llora, pero llora con razón,
porque te pide perdón pensando en aquellos días
en que ciego no veía que eras puro corazón.
Déjame negra que llore, es tan lindo desahogarse.
En fin, veamos, veamos que hacen nuestros futuros señores.
Mira esos pantalones, tápale un poco a la nena.
Si, si ya sé, no me lo digas hoy se fué a la calle sola
Acuéstate rezongona, mañana, mañana será otro día.
ESCUCHALO POR PACO STANLEY
HOMENAJE A MI VIEJO QUE EN PAZ DESCANCE...
POEMA A LA MADRE
YO FUI MEDIO CONSENTIDO
POR SER EL HIJO MENOR
Y YA MI HERMANO EL MAYOR
ME LLAMABA EL PREFERIDO
RAZONES HABRA TENIDO
QUE CUANDO ME PERSEGUIA
DETRAS DE ELLA ME PONIA
Y YA ESTABA DEFENDIDO
SI MI PADRE ME MANDABA
"A LA CAMA SIN CENAR"
LA VEIA APARECER
HACIENDOSE LA ENOJADA
Y A ESCONDIDAS ME PASABA
LA PARTE MIA EN UN PLATO
"Y LA PROXIMA TE MATO"
ME DECIA Y LAGRIMEABA
AQUEL DELANTAL MOJADO
DE LAVAR EN LA PILETA
QUE RETORCIA TAN INQUIETA
PORQUE ALGUNO HABIA AVISADO
QUE SU HIJO SE HABIA PELEADO
CON OTRO CHICO EN LA ESQUINA
Y AL RATO YO APARECIA
CON UN OJO AMORATADO
ME ACUERDO LO QUE SINTIO
LA VEZ DEL PANTALON LARGO
FUE UN MOMENTO MUY AMARGO
ME MIRABA, ME TOCO
DECIA, COMO CRECIO
SI AYER LO HACIA DORMIR
Y AL QUERERSE SONREIR
EL LLANTO LA TRAICIONO
IGUAL QUE MUCHOS CREI
QUE SABIA DEMASIADO
POR LOS LABIOS PINTADOS
DE LADO DE ELLA ME FUI
Y AQUEL DIA EN QUE VOLVI
ARRUINADO Y AMARGADO
EN VEZ QUE DEJARME A UN LADO
SE PUSO A REZAR POR MI.
COMO CASTIGA LA VIDA
COMO TRAICIONA LA GENTE
COMO SE DOBLA LA FRENTE
POR UN PLATO DE COMIDA
NO HAY UNO QUE NO TE PIDA
SU PARTE POR UN FAVOR
Y SE CALCULA EL VALOR
QUE PUEDA TENER TU HERIDA
SOLO ELLA, ELLA COMPRENDE
EL DOLOR DE TU MIRADA
POR QUE SU VISTA CANSADA
DESDE NIÑOS NOS ENTIENDE
SOLO ELLA TE DEFIENDE
POR QUE ERES SU MISMA SANGRE
Y SOLO TE DA UNA MADRE
LA AMISTAD QUE NO SE VENDE
YO QUERIA HACERLE VERSOS
COMO ELLA LOS MERECIA
LOS EMPECE TANTAS VECES
Y NO SALGO DEL COMIENZO
ES QUE A UNA MADRE
ES QUE A UNA MADRE, YO PIENSO
QUE, QUE SE LE PUEDE ESCRIBIR
SOLO SE PUEDE DECIR
EN LA TERNURA DE UN BESO.
ESCUCHALO POR PACO STANLEY
EL RUSITO
Mas vivo y calculador
que toda la clase junta
no prestaba el sacapuntas
sino a cambio de un favor;
Lo nombramos tasador
en la compra de baleros,
porque el padre era mueblero
y el hermano lustrador.
Nunca lo pude pescar
en algo que no sabia,
porque adentro lo tenia
el deseo de triunfar
Y lo veía estudiar
sentado en la mueblería,
sin oír la gritería
de nosotros al jugar.
Era el que siempre tenia
mas flamantes las bolitas
y en tiempos de figuritas
la ¡difícil! conseguía,
Y en los recreos corría
no con afán de jugar,
sino por querer cambiar
lo que a el le convenía.
En los partidos rogaba
Que lo pusieran de “wing”
pero, estudiaba el violín
y en lo mejor nos dejaba,
Y escrupuloso limpiaba
aquel estuche arruinado
que en el arco había quedado
con la ropa amontonada.
Estando en quinto cayo
muy enfermo gravemente,
con medico diariamente
por un estirón que dio;
Cuando la madre me vio
que lo iba a visitar
me empezó a acariciar
y en silencio lagrimeo.
Lo encontré mas consumido,
la nariz muy afilada
cada vez que respiraba
se le escapaba un gemido,
Estaba como dormido.....
un ratito lo mire,
y temblando lo toque
y me fui sin hacer ruido.
Me dio ganas de llorar
verlo tan mal al “Rusito”
caminando despacito
me quería serenar
y me detuve a pensar
que los celos que sentía
por todo lo que el sabia
los tenia que olvidar.
Entonces, el otro yo,
ese que hay aquí adentro
que llaman remordimiento
en la puerta me freno
Y aunque nadie me entendió
volví en puntas de pie
en la frente lo bese
y el “Rusito” me sonrió.
Salí de la mueblería
como si fuera vació,
un algo que daba frío
vergüenza....yo no sabia,
La gente iba y venia
y hasta alguno me empujo
pero yo pensaba en Dios
y en mi amigo que se iba.
Paso el tiempo, se curo,
volvió a ser el primero,
y fuimos tan compañeros
como nadie imagino.
El soñaba ser Doctor,
ver la chapa lustradita
y yo en ser como Ochoita,
aquel “crack” gambeteador!
La vida, nos fue llevando
por caminos diferentes....
El “Rusito”, tenazmente
llego a medico luchando
y yo, sigo soñando,
pienso en el, la mueblería
y otra vez como aquel día...
ya me ven...estoy llorando.
EL SAPITO
-"El segundo Adelantado
fue... Don Pedro de Mendoza"
Lo dijo con voz gangosa
el "Sapito". abatatado...
Yo. que me había agachado
para poderle "soplar"...
La maestra entro a gritar:
-¡Ese niño bien sentado...!
Ya estaba arañando el cero
por no saber la lección...
Su tabla de salvación
fue la entrada del portero.
Con la maestra, primero,
no se qué hablo despacito,
y se fue con el "Sapito",
que salió más que ligero..
Yo no sé lo que pasaba...
la maestra nos miró...
después. .. al rato, tosió
con un algo que la ahogaba...
En silencio se sacaba
"las mentiras" de los dedos...
¡Y para colmo el recreo,
como nunca demoraba!
Después... hablo suavecito,
-ella que siempre gritaba-:
nos dijo. "que lamentaba"
"que a nuestro compañerito"..
"de que el Destino maldito
lo castigó con crueldad..."
¡Había muerto la mamá
de Luis Otero. "el Sapito"!
Como luz pensé en la mía
que siempre me reprochaba,
que a disgustos la mataba...
de que en la calle vivía...
Yo en mi casa me aburría..
no había con quien jugar...
pero... ¿podía preguntar
hasta dónde la quería?...
Al salir. con el "Pelado",
nos fuimos de una escapada.
Contra la puerta entornada,
uno de negro. parado...
¡me quedé más amargado!
Yo al Sapito. lo quería...
¡Siempre juntos desde el día
que fuimos a primer grado!
Aprendimos a escribir
y a copiarnos en pareja...
Y ahora quedaba sin "vieja"...
¡Cómo había de sufrir!...
Le iba a dar para elegir
la bolita que quisiera...
aunque fuese "la lechera"
que era todo para mi!....
Para casa dispare
sin pasar por "la cortada"...
Cuando mi vieja atareada
me iba a servir el café,
del batón me la agarré...
Y aunque la hice llorar,
con furia la entré a besar
como nunca la besé...!
REYES MAGOS
-¡Si vos no te portás bien,
le digo a los Reyes Magos
que te dejen sin regalo
y te quedas sin el tren!...
Es que mi vieja, también,
un poco se aprovechaba... ¡
porque esa noche llegaban
los tres Reyes de Belén!
La carta la había mandado
sin faltas de ortografía,
así los reyes veían
de que era un chico aplicado.
Hice todos los mandados,
me lave hasta las orejas,
porque ese día mi vieja
me tenia acorralado.
La luna hacia brillar
el lustre de mis zapatos...
y si ellos fueran chicatos
¿quien les podía avisar?
Por eso al irme a acostar,
puse la almohada a los pies
y me acosté del revés
para poder vigilar...
¡Cuando mas lo precisaba
me vengo a quedar dormido!
Me desperté a los maullidos
del gato de la encargada...
Ya entraba la madrugada
de un radiante seis de Enero,
y un trencito, el más diquero,
del umbral me saludaba...
Lo habían dejado de frente
ya listo para marchar...
con él me iba a despertar
a mi madre alegremente
¡Que alegría que uno siente!
-explicarlo yo no puedo-
¡ unas ganas de ser bueno,
de ser bueno hasta la muerte!
Al que dejaron sin nada
fue al hijo de la de al lado...
¡Como se habrían olvidado!
Siempre "muy bueno" sacaba...
Con nosotros no jugaba
porque en seguida tosía,
y los reyes no sabían
que el padre no trabajaba...
Yo comprendí su dolor
cuando me vio con el tren:
se acerco a mirarlo bien
y después lo acaricio....
A mi me daba calor
de que me viera jugar
y en caso lo invité a entrar
y él también se divirtió..·
¡Cuantos Reyes han pasado
por la puerta de mi vida.
y a ml alma dolorida
cuantas veces la he dejado
como un zapato gastado.
esperando a su Melchor
que le dejara el amor
para un mundo envenenado!
Esta noche por los cielos
llegarán los Reyes Magos;
vendrán trayendo regalos
a los chicos que son buenos,
pero hay otros pibes buenos
en otro lado de la tierra,
que por culpa de una guerra..
¡no han de pasar los camellos!
Señor: yo aprendí a rezar
arrodillado con mi vieja;
si nunca te fui con quejas
hoy me tenés que escuchar:
¿Por qué tienen que pagar
esos pibes inocentes.
de que en el mundo haya gente
que sólo piensa en matar?
Ellos ¿qué saben de guerras?...
¡ellos quieren Reyes Magos!
¡y ellos. en vez de regalos
tienen un miedo que aterra!
Si vos pararas la guerra,
pasarían los camellos.
¡Yo te lo pido por ellos!
¡por los pibes de mi tierra!
VARON
Yo se que te estas peinado,
para salir enseguida,
que dejaste la comida,
por encontrarla quemando,
que te vestís ensayando,
ese paso que aprendiste,
y todo lo que pediste,
tu madre lo va alcanzando...
Como sabe la viejita,
lo que tu apuro reclama,
te dejó sobre la cama,
tu camisa favorita,
bien planchada, prolijita,
al lado de la corbata,
mientras rasca en la solapa,
el lunar de una manchita...
Es claro que no lo ves,
para vos no es importante,
para vos lo interesante,
es de llegar al café,
donde triunfan los express,
generales, codillos,
y el humo del cigarrillo,
le pone toldo a un mashé...
allí esta la muchachada,
del partidito al billar,
después te irás a bailar,
para caer de pasada,
al volver de madrugada,
otra vez por el café,
y entrar a casa recién,
con la gente levantada...
Lo que te pasa no es raro,
estas en la edad incierta,
del chico que se despierta,
teniendo pantalón largo,
en ese peldaño amargo,
de la escala de la vida,
que por mirar hacia arriba,
se olvida lo que pisamos...
Es claro que sos muy dueño,
para eso trabajás,
y hasta de yapa entregás,
la cuarta parte del sueldo,
por eso que a vos en cuello,
tenés derecho a gritar,
!la toalla donde está!,
!a ver si me traen pañuelos!..
Sos el hombre de la casa,
la esperanza del mañana,
que al discutir con tu hermana,
la hiere tu desconfianza,
que la pone en la balanza,
de tu experiencia mezquina,
diplomada en una esquina,
molestando a las que pasan...
Que si tu padre protesta,
por la vida que llevás,
enojándote te vas,
tirando la servilleta,
sin ver que tu madre inquieta,
llorando corre a buscarte,
y que te moja al besarte,
cuando te alcanza en la puerta...
Pero, decime...
tenés o no tenés corazón ?
o vale mas la reunión,
de la mesa del café,
que ese llanto que le ves,
en los ojos a tu madre,
o que esperas, que sea tarde,
para llorarla después...
Pero, quedate un día,
una noche tan siquiera,
dejala que ella te vea,
y que tiemble de alegría,
que tocándote te diga,
esta muy dura la almohada ?,
y que su mano arrugada,
te acaricie todavía...
Dale una vez la razón,
a quien tanto te defiende,
a quién tanto te comprende,
con todo su corazón,
que se duerma de un tirón,
y sin esperar tu llegada,
yo, yo te pido esta gauchada,
porque he sido igual que vos...
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO
GRACIAS POR PASAR

