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Antes de comenzar, muchas gracias por leer este post. El ente. Autor: H. Spear Es verdad, yo lo vi... vi como rodaba su cabeza por el pavimento. Ocurrió hace seis años, en ese entonces trabajaba como taxista, mi esposa se encontraba esperando nuestro primer hijo y nos llenaba de expectación conocer el, hasta ese momento desconocido, sexo del bebé. Maldita sea la hora cuando decidí no hacerle caso a mi mujer esa tarde, quedarme en casa, disfrutar de nuestro amor, pero tenia que ir, después de todo los partos no son baratos. Me encontraba lleno de desesperación y tristeza ante un pésimo día de trabajo, ¿ con qué cara vería a Martha si no conseguía por lo menos para cenar?. Tal vez fue esa misma sensación de angustia la que lo atrajo, tal vez nunca tube oportunidad desde el principio, tal vez mi destino era el sufrimiento y yo era el único que lo desconocía. Aproximadamente a las nueve de la noche, cuando me encontraba casi resignado a regresar a mi hogar, un extraño joven chocó contra mi unidad y me imploró al borde del llanto llevarlo lejos de ahí, a donde fuera pero irnos ya. Al principio me rehusé ante un extraño sentimiento de inquietud naciente en mi pecho, en parte provocado por la desalineada apariencia del muchacho; alto, muy delgado, con ojeras tan grandes como mascaras y evidentemente perturbado. Pero el hambre puede mas que el miedo y terminé por aceptar transportarlo, después de todo, ¿ qué es lo peor que me podría pasar?...de haber sabido ...no hubiera esperado tanto tiempo para volarme la tapa de los sesos. Cada segundo del trayecto fue increíblemente incomodo, el chico no paraba de voltear hacia atrás con pavor y rezar todo lo que sabia, después comenzó a tirarse tan fuerte del cabello como si pretendiera partirse el cráneo a la mitad, susurrando extañas y perturbadoras frases; mamá...papá...lo siento...lo veo...lo veo...es verdad...no estoy loco...no estoy loco... ¡No estoy loco!, en medio de su llanto completamente ensimismado no paraba de pedir perdón, luego, me miro con una tristeza inmensa y nunca antes vista en ser vivo alguno y me preguntó... ¿usted si me cree verdad?...¿verdad?. Era obvio que no comprendía lo que ocurría y no pude disimular una respuesta, aquel joven cambio su actitud y de la manera mas serena me agradeció luego, sin darme tiempo a nada, abrió la puerta de mi taxy y salió, rodando por toda la avenida para después ser impactado por otro vehículo, mismo que dejó tras de si solo una inmensa mancha roja en el pavimento y partes regadas por doquier que alguna vez fueron un ser humano. Desde ese día no he podido conciliar el sueño, y no, no es por haber presenciado aquella desafortunada tragedia, no, no es eso. Desde ese día lo he visto, lo he visto, un extraño y terrorífico ser que no es posible describir sin parecer completamente loco, una grotesca y asquerosa criatura a la que solo puedo llamar... El ente. Nunca he sido religioso ni nada por el estilo pero, Dios...ayuda me por favor, ya no puedo más, no puedo más, cada paso que doy esta lleno del mas increíble sufrimiento. En un principio solo eras ruidos inexplicables por la casa, luego voces en lugares vacíos, extraños gruñidos por las noches, como una bestia acechandome, después amanecer con morotones y mordidas era un buen día, aquella extraña presencia nunca me ha dejado, me habla, me susurra...necesita alimento, necesita devoción, temor y respeto, rencor y tributo, no me deja en paz, por favor que alguíen me crea, que alguien crea en mi, lo he visto, lo he visto. Fue el quien se llevó a mi familia, el que se llevó a mi esposa... A mi hijo, perdoname, Martha... ¡perdoname!, ya no puedo más, no puedo más, tengo un arma cargada en mi mano y le pondré fin a esta maldicion, solo espero poder disculparme con ustedes de alguna forma, pero siento en mi corazón que nunca jamás nos volveremos a encontrar.. Un silencio espectral reina en la profundidad de la noche interrumpido solo por el ruido que produce un arma al activarse y un sonido hueco, de la misma, casi imperceptible emerge una tenebrosa carcajada anunciando el final de un ciclo... Y el comienzo de uno mas terrorífico.
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