InicioArteEl Tren Mecánico de Paul McCarthy

El Tren Mecánico de Paul McCarthy

Arte5/8/2012
El Tren Mecánico de Paul McCarthy Por Daniela Camezzana Se fuerza la máquina El Tren Mecánico, una de las obras más acabada del artista Paul McCarthy, se exhibe en el marco de la muestra Bye Bye American Pie, que puede recorrerse en el Malba hasta el 4 de junio. Y la verdad con una de él alcanza y sobra. Cuidadosamente colocado al lado del cortinado que separa el mundo real del extraño mundo del arte contemporáneo, un cartel advierte que las imágenes de la muestra pueden herir o perturbar la sensibilidad del espectador. ¿A caso no se trataba de eso el despliegue realizado por el curador Philip Larratt-Smith? Reunir siete artistas que se animaron a mirar los traumas y contusiones que provoca caer desde las alturas del Sueño Americano y la función del arte como motor de la pulsión de vida que hizo que sobrevivan para contarlo. En ese sentido la escultura mecanizada de Paul McCarthy demuestra como ninguna, que cuando la verdad sale a flote no hay red de contención que valga ni cartel que lo advierta. Porque su obra arremete con la fuerza de un tren contra los elementos inconcientes, en el que el cine de Hollywood y la televisión tienen mucho que ver, que sostienen que es válido pelear hasta las últimas consecuencias para defender aquel mundo fantástico. En el texto alusivo a la obra, el autor cita como inspiración una noticia que leyó alguna vez sobre una familia que demandó a Disneyworld por daños y perjuicios, luego de que su hijo viera como uno de los personajes se quitaba la mascara en la trastienda. En ese sentido McCarthy trabaja el poder de este mundo y lo explicito como una forma de desenmascarar la continua presunción de inocencia en la que deseamos vivir. A este respecto el Tren Mecánico se erige como su obra más acabada (en todos los sentidos) Desde el momento mismo que uno entra en la sala, la obra de McCarthy se hace presente a través de un sonido indescifrable. O mejor dicho, que nuestro conciente no nos permite asumir hasta que uno ve con sus propios ojos la escena dantesca que se desarrolla al final del recorrido. Es entonces cuando nos invade la desazón, al entender que en realidad uno lo supo todo el tiempo. Como las performances que solía hacer en sus años de juventud (pero un tanto menos en el plano de lo escatológico), el artista trabaja en el orden de la experiencia es por esto que ni las fotos, ni el video hacen justicia a la experiencia de enfrentarse a la colosal escultura de látex en donde unos Bush androides se fornican (la palabra indicada siguiendo la referencia cinematográfica) unos cuantos chanchitos. Sobre lo obsceno y perverso presente en sus obras Paul dijo alguna vez a los medios “no me interesa la simple idea de escandalizar. Intento crear imágenes que resulten evocadoras. Para que puedan existir, el público debe mostrar preocupación por eso me escandaliza que algunas personas se escandalicen. Entiendo que las piezas no funcionan de la misma manera para todos los individuos, aunque estoy menos interesado en la gente que pueda sentirse escandalizada y más en aquellos que estén dispuestos a pensar. Mi trabajo encierra una denuncia contra el abuso de poder vinculado al dinero. Mi obra por supuesto está cargada de violencia pero ficticia, del tipo que se puede ver en las películas.” Si bien provoca rechazo el realismo de los movimientos y los detalles de terminación de la obra, McCarthy no oculta que se trata de una simple representación porque nos muestra los mecanismos por lo que la máquina funciona y nos permite colocarnos a cierta distancia. Sin embargo, nunca nos pierde de vista como esos dos Bush al estilo Terminator que lejos de perderse en el cenit de la orgía de vez en cuando dedican una mirada al espectador. Recordándonos que todos somos cómplices. Por otro lado, Paul usa cada soporte tamizándolo por una matriz familiar “en mi trabajo utilizo los objetos, los juguetes, la publicidad, los productos de la televisión y los subvierto. Siempre existe una crítica implícita, otra utilidad que extraer de ellos. De hecho, yo mismo fabrico los objetos y empleo los mismos trucos en mi obra, por ejemplo, las prótesis de plástico o una mano artificial que se usan en el cine. Pero, al mismo tiempo, hay un elemento brutal y ridículo que al espectador le incomoda que les haga gracia. Mi trabajo consiste en una especie de brutalidad virtual, ficticia.” Pero que alude a algo tan real de forma tan concreta que es imposible hacernos los desentendidos. Más cuando esta pieza se exhibe nada menos que en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires entonces es imposible no sentirse perturbado al darnos cuenta que prestamos, los abusados y los abusadores, semejante espectáculo ante el mundo entero. link: http://www.youtube.com/watch?v=uGBb8asaq4I Paul McCarthy Train, Mechanical, 2003-2009 (Tren, mecánico) Acero, silicona de platino, fibra de vidrio, soga y componentes eléctricos y mecánicos Cortesía del artista y de la galería Hauser & Wirth, Los Angeles, CA
Datos archivados del Taringa! original
15puntos
817visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

s
spereyra93🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts306
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.