InicioArteEl baile de máscaras (FanFic MLP:FIM)
Junto con la Gran Gala, el Baile de Máscaras en el palacio de Canterlot era de las celebraciones más importantes y exclusivas de las que se celebraban allí: aunque su objetivo oficial era recaudar fondos para los hospitales y orfanatos ecuestrianos, la clase alta de Canterlot y Manehattan la veía más como una oportunidad de conseguir amistades y contactos dentro de los círculos sociales más exclusivos de la capital de Ecuestria.
El baile de ese año transcurría de manera no muy diferente al de los años anteriores: unos ponis bailaban lentamente una y otra vez las danzas tradicionales de Canterlot, mientras otros se reunían en círculos a los costados del salón, los sementales hablando de negocios y las mujeres compartiendo los últimos chismes palaciegos.
Entre la multitud de elegantes ponis, uno destacaba entre ellos: vestido con su elegante traje blanco y con una rosa en su bolsillo, se encontraba el príncipe Blueblood, observando todo detenidamente.
'No creo que haya aceptado venir', pensó el príncipe, mientras buscaba entre todas las ponis de alta sociedad que habían concurrido, muchas de ellas con suficiente maquillaje encima como para pintar por completo las paredes del salón, de donde colgaban enormes cuadros con imágenes de ponis de expresión seria ataviados en trajes militares.
De repente, una poni en particular llamó su atención: vestida con un traje tan hermoso en su simpleza que opacaba a los mastodontes de tela que vestían las otras con quienes conversaba y con ese cabello tan rubio como el Sol mismo que Celestia levantaba cada día, esa poni era la indicada para un príncipe como él.
Blueblood se acercó a ella, rodeando al círculo de chismes en el que su objetivo estaba inmersa y se le acercó por detrás.

- ¿Cómo se encuentra, bella dama? - le dijo el príncipe al oído.

La poni se dio vuelta y el príncipe inspeccionó por un segundo el rostro que trataba de ocultarse detrás del pequeño antifaz, a través del que se podían ver unos enormes ojos celestes: sus gráciles facciones no estaban tapadas por excesivo maquillaje, ni había marcas o cicatrices.
Esa unicornio era perfecta para él.

- Permítame decirle que, apenas la vi, quedé hipnotizado por su imagen.
- ¿En serio lo dice? - dijo ella, con una voz increíblemente suave y dulce.
- Lo digo muy en serio, señorita.
- Bueno, lo digo mismo de usted, señor...
- Blueblood, principe Blueblood.
- ¿Príncipe Blueblood? - dijo ella, con evidente emoción - ¿El sobrino de la princesa Celestia?
- El mismo, querida. - dijo Blueblood - Pero en estos momentos estoy más interesado en conocer su nombre.
- ¡Huy! Perdóneme. - dijo la bella unicornio - Me llamo Lorretine.
- ¿Lorretine? ¡Qué hermoso nombre! - dijo el príncipe, tomando el casco de la dama y besándolo - Lorretine, quisiera invitarla a una recorrida por el palacio.
- ¿Una recorrida por el palacio?
- Exacto, y en el camino podríamos conocer un poco más uno del otro.

La bella dama asintió.

- Guíeme, mi príncipe.

Blueblood la tomó del casco y, esquivando a los ponis aristócratas que bailaban y conversaban, salieron por una puerta lateral del salón, que daba a uno de los numerosos y larguísimos pasillos del palacio, con decenas de puertas a los lados.
Mientras recorrían los salones del palacio, Blueblood le iba explicando a la bella poni las pinturas y estatuas que veían en su camino, tratando de llamar su atención.
'Este es un monumento en honor a mi tío Diamond Crown', decía al pasar frente a una estatua.
'Este es un retrato de mi tátarabuelo Rising Sun', decía al pasar frente a una pintura.

Luego de subir por una escalera en caracol, Blueblood llevó a la poni hasta una enorme puerta.

- Y aquí estamos ante una de las habitaciones principales. - dijo el príncipe - ¿Se siente cansada? Porque caminamos mucho.
- Es cierto, me siento muy cansada.
- ¿Quiere pasar un rato y descansar?
- Con mucho gusto, mi príncipe.

Ambos pasaron a la enorme habitación, con un altísimo techo, una chimenea a un lado y las paredes decoradas de manera similar a las del salón.
Luego de prender un fuego en la chimenea, Blueblood se acercó a la bella poni rubia, que se había acostado en la cama, y se recostó a su lado.

- Esta cama es muy cómoda, ¿no lo cree, señorita Lorrentine?
- Sí que lo es, príncipe.
- Por favor, llámeme Blueblood.

Entonces, el príncipe se acercó lentamente a la poni y comenzó a besarla, a lo que ella correspondió.
Luego de unos segundos, la poni le pidió que parara.

- Espere un momento, mi príncipe, porque sé de algo que le encantará. - le dijo la unicornio - Mientras tanto, usted puede quitarse ese apretado traje, para sentirse más cómodo.

La poni se levantó de la cama y Blueblood, mientras se quitaba su traje, pudo ver que la unicornio se acercaba a un espejo en la pared, sacaba algo de entre su vestido y comenzó a pasarlo por su cara.

- ¡Ya está! - dijo la poni, unos segundos después.

'¿Un simple lápiz de labios?', pensó el príncipe. 'Bueno, son cosas de mujeres'.
La unicornio se recostó nuevamente en la cama y le dio un beso al príncipe.

- ¿Le gusta, mi príncipe? - preguntó la unicornio.
- Mucho, señorita Lorrentine. - dijo el príncipe, quien sentía un extraño, aunque para nada desagradable gusto frutal en los labios.
Mientras la unicornio se quitaba sus ropas, ante lo que Blueblood pudo ver su cola tan rubia como su cabello, el príncipe sintió pesado el cuerpo, como si estuviera adormilado.

- ¿Tiene sueño, señor? - preguntó ella.
- Para nada, señorita. - dijo él, aunque en serio sentía su cuerpo como si ya no le respondiera.
- No me mienta, porque yo sé que se siente cansado. - dijo ella - Pero no se preocupe, porque yo tengo algo que lo despertará.

Lorrentine se levantó de la cama y se acercó a su vestido, que había quedado tirado a un lado. Blueblood quiso levantar la cabeza para ver qué estaba haciendo la poni, pero a ese punto ya ni la cabeza le respondía.
La unicornio se acercó a Blueblood hasta que éste la pudo ver cara a cara, y esta le dijo algo que el príncipe recordó haber escuchado antes, en otro encuentro con otra unicornio.

- Usted tiene de real lo que tiene de cretino.

La unicornio le acomodó la cabeza contra una almohada, de manera que el príncipe quedó mirando su abdomen, y entró en pánico al ver que la unicornio tenía un cuchillo, pero no podía moverse, ni siquiera hablar.

- Primero que nada, me voy a sacar este lápiz labial. - dijo ella, tomando un pañuelo del traje de Blueblood y limpiándose los labios - Esa planta paralizante de Zecora resultó a la perfección.

Entonces, se acercó a Blueblood y tomó su pene erecto, levantándolo para que él pudiera verlo.
El príncipe miró y sintió cuando la unicornio acercó el cuchillo y le rebanó el pene a la altura de los testículos, saliendo un enorme chorro de sangre, pero él no pudo gritar ni hacer nada, porque no podía moverse.
La unicornio se acercó a la chimenea y, ante el horror y la impotencia del príncipe, lanzó el pene rebanado al fuego.

- Igual no ibas a necesitarlo. - dijo ella, casi riéndose.

Mientras las sábanas de la cama se iban tiñendo de rojo, la poni tomó su cabello y, lentamente, comenzó a retirarlo de su cabeza.

- ¡Cuánto pica esto! - dijo la unicornio - No me vuelvo a poner una peluca en mi vida, ni tampoco unos lentes de contacto – y se sacó algo de los ojos que el príncipe no pudo distinguir -, ni me tiño la cola. ¿Sabes lo difícil que es teñirse la cola?

Mientras sentía que iba entrando en la inconciencia, Blueblood pudo ver a una poni de ojos celestes y melena violeta mirándolo, mientras lanzaba la peluca y los lentes de contacto al fuego.
La unicornio volvió a ponerse su vestido y revisó que no hubieran quedado mancha de sangre. Cuando terminó de revisarse, se acercó al casi inconciente príncipe y le dijo:

- Nadie se mete con Rarity. – y abrió la puerta de la habitación - Adiós, mi príncipe azul. - y salió al pasillo.

La oscuridad cayó sobre el príncipe Blueblood, mientras lentamente se quedaba dormido, producto de la pérdida de sangre.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

a
argent1n0🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts71
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.