
Miserias de una vida rutinaria, sin aspiraciones a algo.
Cuán vacía es la vida sin amor. Uno puede rodearse de
amistades, compañías, tareas, miles de cosas materiales,
pero sin amor va a seguir siendo una vida vacía… Sin sentido.
Levantarse de la cama es tarea difícil cuando no se tiene
un motivo para hacerlo.
Incluso la relación con las personas que uno quiere pueden
llegar a cambiar cuando se tiene una vida vacía de amor.
Los días son agonías, las noches mares de lágrimas que
Intentan acallar esa voz que me dice: “nadie te ama”.
De pronto, una acción tan pequeña puede cambiarte el
mundo por completo. Una voz, que cautiva mis oídos
y pone mi mente a trabajar. Emociones que nunca antes
había sentido. Un “buen día”, un “te quiero”, y mi
corazón se retuerce de felicidad.
Tan fuerte es mi amor que puedo sentir tu dolor como
si fuese propio.
Quiero tenerte a mi lado cada mañana por el resto de
mi vida. Despertarte con un beso y abrazarte para
demostrarte cuán importante sos para mí.
Hoy mi realidad dio un giro abrumador, para bien,
y se debe a tu amor, nuestro amor.
Hoy me levanto de la cama con la sonrisa más placentera
de mi vida.
Hoy me acuesto pensando en cuanto más podré llegar a amarte.
Hoy vivo por vos.
TE AMO.
