A menos de 100 km de la Ciudad de Buenos Aires existe un pueblo con menos de 200 habitantes que todos los fines de semana se transforma en una especie de “gran restaurante”. Los invitamos a conocerlo.
La foto “de arriba” es una síntesis del ayer y el hoy de este pueblo, con apenas 22 manzanas y rodeado por campos destinados a la pastura del ganado.
Ayer: estación de ferrocarril que permitía el intercambio comercial de la producción local con las localidades más cercanas. Hoy: centro de turismo gastronómico en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde todos los fines de semana llegan familias y amigos para degustar un buen asado criollo. Aunque no se puede dejar de probar el salame, el queso y la miel, todos productos elaborados con materias primas locales.
Antiguo cartel de ferrocarril. Me gustó lo de “Pare, mire, escuche” (se puede aplicar a otras cosas, no sólo al tren).
Pared de la vieja estación del ferrocarril.
Atardecer en las vías abandonadas.
Algunos de los 19 restaurantes del pueblo.
Una de las pocas casas que quedan sin transformarse en restaurante o café.
Si bien el lugar es conocido como Tomás Jofre, el nombre original del pueblo es Jorge Born. Jorge Born fue un inmigrante proveniente de Bélgica que se dedicó, como tantos otros, a la industria cerealista en la provincia de Buenos Aires. Fue uno de los fundadores de la empresa Bunge Born y dueño, entre otras cosas, de la empresa de ferrocarriles de la provincia. Debido a esto, el entonces gobernador de Buenos Aires decidió llamar con su nombre al pueblo que se levantaría en la estación del km 98 del recorrido ferroviario. Y así fue que por decreto de marzo de 1911 el pueblo se llamó Jorge Born. Mientras que Tomás Jofre es el nombre de la estación, aunque en la actualidad se lo asocia al nombre del pueblo.
En la década de 1990, los ferrocarriles se privatizaron y el pueblo quedó casi abandonado, hasta que sus propios pobladores vieron en el turismo gastronómico una salida para la crisis. Dicen que la necesidad es la madre de todos los inventos y, en este caso, parece que funcionó.
Casi todos los lugares ofrecen el mismo menú: entrada con salame mercedino, queso y empanadas; asado con carne de vaca, cerdo, lechón y algunas achuras; pastas caseras; postre y un buen vino tinto (aunque el postre y el vino suelen no estar incluidos en el precio). El precio del menú varía entre 200 y 380 pesos aproximadamente (precios de marzo 2017). Otra opción es comer directamente en Mercedes (a 12 km) donde se sirve lo mismo a un precio menor, pero lo característico de Jofre es, justamente, ir a almorzar.
Luego de la comida, una buena opción es caminar por la feria artesanal de Tomás Jofre, que se instala en lo que vendría a ser “la plaza del pueblo”, pero que no califica con ese nombre porque le falta la iglesia (hay una pequeña capilla), la comisaría y la municipalidad que tienen todas las “plazas de pueblo” (y no tan pueblos). Allí, encontramos puestos en los que se vende salame, queso, miel, productos regionales, artesanías, antigüedades, barriletes y chucherías varias. Mientras los chicos corren con los barriletes y juegan a la pelota, los padres se sientan al solcito para disfrutar unos ricos mates.
El lugar también ofrece la posibilidad de hacer paseos en pony o cabalgatas por los alrededores. Nosotros preferimos dejar tranquilos a los animales y disfrutar del domingo soleado que nos tocó.
Una buena opción para escaparse un día, comer bien, disfrutar del aire libre y conocer un lugar distinto.
Información útil:
– Cómo llegar desde Buenos Aires a Tomás Jofre:
Tomar acceso Oeste hasta la ciudad de Lujan, luego bajar en salida a la ruta nacional 5 (Km 62). Circular por esa ruta hasta el km 91 y desviarse a la izquierda en el cartel que indica Jorge Born. Continuar por ese mismo camino hasta llegar a Tomas Jofre. Hay que pagar dos peajes, en acceso Oeste y en ruta nacional 5.
– En el pueblo hay algunas hosterías para pasar el fin de semana.
– Si no se tiene auto, lo que hay que hacer es viajar hasta Mercedes en algún transporte público y, una vez allí, tomar un remis/taxi o bus local. Puede ser el bus 57 (Atlántida) que sale de Plaza Italia. Siempre preguntar si es el colectivo que va porque hay varios ramales. La empresa Chevalier también llega, sale desde Retiro. Es un viaje largo y recomendamos pasar la noche en Mercedes para que no sea muy agotador. Una vez en Mercedes, hay un bus local que llega a Tomás Jofre, cuesta 6,50 pesos y se paga con la SUBE. Sale de la terminal de Mercedes, pero no todos los buses locales que salen de allí llegan al pueblo, por lo tanto hay que preguntar en la terminal cuál es el que llega. Solo hay dos horarios. Uno a la mañana y otro a la tarde.
El taxi desde Mercedes a Tomás Jofre cuesta unos 230 pesos aproximadamente.
– También se puede llegar a Mercedes en tren, desde Plaza Once con TBA (Ex Sarmiento). Son 30 estaciones. Consultar primero por el servicio. Estar atentos porque en uno de los ramales hay transbordo en Moreno.