Hace poco robaron a mi abuelita, una señora trabajadora y humilde. No sé si por suerte o por desgracia, no tenía mucho que robar. Entonces busqué algunas historias divertidas de ladrones, para contárselas y quitarle el susto.
Luego vi que, todas juntas, son una excelente guía de cómo hacer un robo frustrado.
Cómo realizar un robo frustrado
1. Elija bien su presa, por ejemplo... unos policías.
" Un hombre ebrio decidió robarle la placa a un automóvil que estaba estacionado.
Mientras caminaba por la acera, se acercó al vehículo y le desprendió la placa sin grandes complicaciones.
El problema empezó cuando descubrió que ese auto era una patrulla y que dentro de ella se encontraban dos policías. "
2. Robe con personalidad, deje su huella donde vaya.
" En Polonia, dos jóvenes saquearon la bóveda de un banco. Colocaron los fajos de billetes en bolsas de plástico y huyeron. Pero las bolsas no resistieron el peso del dinero y se rompieron. La policía atrapó a los malhechores tras seguir el rastro de billetes que fueron dejando a su paso. "
3. Trabaje en equipo. Todo es de todos.
Ejemplo práctico: Este caballero cede su arma al dependiente.
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4. Sea discreto, no es necesario ir llamando la atención.
Iba bien preparado: cara tapada, malla negra, y hasta una pistola, no se sabe si real o de juguete. Hasta ahí, todo normal. Lo inusual fue después, cuando el hombre tuvo que desistir en el intento, no por falta de ganas, ni por la irrupción de la Policía, ni por ninguna complicación de ese tipo. Lo que ocurrió fue, simplemente, que nadie le atendió.
El hecho ocurrió en Cagliari, cerca de Cerdeña, en Italia. El ladrón entró en un supermercado tratando de intimidar a los clientes. Su primera víctima, una mujer, lo miró, pero enseguida salió por la puerta. Luego, el delincuente llegó hasta el empleado de la caja, que tampoco le hizo caso cuando le pidió el dinero y, tranquilamente, se puso a hablar por celular.
"Un momentito, ahora le atiendo"
Finalmente, el hombre se retira del negocio sin llevarse absolutamente nada.
5. Huya deprisa
Lo que en realidad hay que hacer, es aprender de los maestros: