PEQUEÑOS DELIRIOS FILOSÓFICOS
Continuamente siento la completa inutilidad, futilidad e intrascendencia de mi existencia. Soy creo yo la extrema lucidez sobre los actos inútiles. Todo se me aparece continuamente como un acto intrascendente. Es por eso que me he vuelto loco al modo pascaliano. Pascal dijo: Existe un modo de locura, la del hombre que no está loco. Exactamente si un hombre no es loco como es el resto de los seres humanos, definitivamente estaría loco. La razón definitiva, que es la consecuencia ineludible de Schopenhauer y Pascal, sería entonces pura razón loca.
Sin duda que tales sentimientos no son buenos, positivos ni benéficos a la vida. Más bien esa depresión de Schopenhauer o Pascal son negativas puesto que esa extrema lucidez te desconecta de la vida, sin embargo tal postura es necesaria. Es preciso ver a la vida desde una perspectiva distante, como si no se perteneciera a ella. Esto es preciso, salir de la vida y estudiar esa comedia desde una óptica muy desentendida. Liberarse mediante el entendimiento de los objetivos de la naturaleza.
Schopenhauer concibe a los seres humanos como títeres de la naturaleza, dedicados a los fines de perpetuación de una vida que por si está condenada a la infelicidad.
La vida para Schopenhauer no puede ser sino sufrimiento.
Es decir, para la visión schopenhaueriana la vida humana no tiene sentido, porque es una plasmación de la voluntad ciega de existencia.
El escribió todo eso para que un mundo futuro, nosotros incluidos, podamos examinar sus reflexiones y sacar conclusiones lógicas ante tales especulaciones ante el asunto natural. Sin embargo nuestro tiempo no tiene la suficiente inteligencia o tiempo para centrarse en estos temas.
Otro tema interesante es lo totalmente determinista que es la naturaleza.
Al final estaríamos ante una exploración del pensamiento o intención de la naturaleza, el modo de obrar de la naturaleza.
La naturaleza no obra sin razón y no hace nada sin sentido. La misma naturaleza ha producido al hombre y al lenguaje y a su pensamiento para que así el homo sapiens pueda comprender a la misma naturaleza.
Es decir, la misma naturaleza quiere ser comprendida. De lo contrario no habría dotado al hombre de inteligencia. Pero aquí yo veo el instinto perverso de la naturaleza y mi panteización de la naturaleza.
¿No creen que todos debiéramos ser filósofos y discutir acerca de la naturaleza y su modo de pensar?
El problema para comprender a la naturaleza es que la naturaleza no es una persona, no es un dios persona humanoide.
Nuestra verdadera comprensión de la naturaleza, como ente productor y director de todo lo existente está en pañales y el mundo carece de la inteligencia suficiente para comprenderla.
Quedémonos con la idea Schopenhaueriana de que la naturaleza siempre ha buscado producir la inteligencia, pero en tanto mediocre creadora fracasa y crea unas inteligencias inferiores a ella misma.
La naturaleza buscaría crearse a sí misma como suprema inteligencia, pero al ser mediocre ella misma crearía inteligencias mediocres como ella misma. Es decir, imperfectas.