
John Lennon una vez describió a Yoko como “la artista desconocida más famosa del mundo: todos saben su nombre, pero nadie conoce realmente qué hace”.

Yoko Ono ( Tokio , 18 de febrero de 1933) es una artista japonesa, conocida por ser la segunda esposa de John Lennon, quien le dedicó parte de su trabajo.

Detrás de su fama de rebelde y contestataria, se esconde la descendiente de un linaje aristocrático de Tokio . La familia de su madre, Isoko Yasuda, era la fundadora y propietaria de un banco mercantil y no vio con buenos ojos las aspiraciones artísticas de su padre, Yeisuke Ono, pariente de la familia imperial nipona, y lo obligó a vincularse a sus negocios financieros. Fue por eso que él siempre apoyó a Yoko en su vocación artística y la matriculó en una escuela para niños con talento especial para la música, en la cual llegó al nivel de concertista. Resultó ser tan inquieta intelectualmente, que luego de vivir en San Francisco, Nueva York y Hanói, por el trabajo de Yeisuke, se convirtió en la primera mujer en ser aceptada en la carrera de Filosofía de la universidad Gakushuin, conocida como el colegio de los pares y una de las más exclusivas de Japón, donde estudió junto al actual emperador Akihíto.

Su primer matrimonio fue tan infeliz, que vivió muy pocos años con su esposo. En medio de la tormenta trató de suicidarse, por lo cual su familia la internó en una clínica siquiátrica en Japón. Un día, llegó hasta allí el músico de jazz y productor de cine Anthony Cox, quien había oído hablar mucho de ella y quería conocerla. A los pocos meses se casaron y tuvieron una hija, Kyoko, en 1963. Pero la unión tampoco corrió con suerte y permanecieron juntos por el bien de la pequeña. En 1966, ella conoció a Lennon, casado entonces con Cynthia Powell, y tiempo después iniciaron una relación adúltera que terminó en el divorcio de ambos de sus parejas. Cox nunca le perdonó a Yoko su aventura y le disputó agriamente la custodia de Kyoko, al punto de que en 1971 la secuestró, la matriculó en una escuela bajo el nombre de Rosemary y la mantuvo oculta de su madre durante años. “Fue muy duro. Yo la recordaba como una niñita y vivía comprándole pequeños suéteres de cachemir que se apilaban en mi vestidor hasta que un día alguien me dijo: ‘¿No entiendes que ella ya tiene 26 años y debe estar tan alta como tú ’”. Kyoko sabía quién era su madre, pero, según la japonesa, “amaba mucho a su padre y él le había advertido que si me buscaba nunca más volvería a verlo”. Por el bien de su hija, Yoko incluso llegó a anunciar en People que renunciaba a seguir buscándola. Finalmente, a petición de su marido, Kyoko hizo contacto con Yoko. Tenía 31 años.

Su relación con Lennon, con quien se casó en Gibraltar el 20 de marzo de 1969, no solo le costó ver crecer a su niña, sino además el repudio por parte de su encopetada parentela, en especial de su madre. “No creo que a ella le importara lo que yo hiciera, pero su orgullo se sintió herido cuando supo que me había ido a vivir con un hombre salido de la clase trabajadora de Liverpool. La familia expidió un comunicado de prensa que decía: ‘No estamos orgullosos de Yoko Ono’."

Tras el asesinato de Lennon en 1980, Yoko retomó su carrera como artista conceptual y sus cotizadas instalaciones recorren todo el año las mejores galerías del mundo. Se trata de obras muy acordes con los ideales del recordado Mayo del 68, en pro de la paz y la tolerancia, y con una abierta crítica a las creencias y costumbres a veces absurdas de la humanidad.

Pero más allá de todo, se trata en definitiva, de una de las más importantes artistas de vanguardia de los años ´60. Incluso, se la ha considerado como una de las que más influyeron en la formación del género y la cultura punk.














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