Casi pareciera una película
Termino de llorar por vos, suena el teléfono y tu nombre en él
Buscás un excusa, vos misma dijiste, para llamarme llorando
El amor es una droga, y sus síntomas de abstinencia son implacables
Decís que todavía me querés, yo nunca te dejé de amar
Te digo de volver y me decís que no puede ser
Y ahí está esa barrera otra vez
Si somos dos hemos de pelear
Y vos sabés que yo te puedo dar lo que nadie más puede
Vos me diste lo que nadie más me pude dar
Y yo te di más que cualquier chico de Badoo
Y estás ahí usando Tinder con culpa, sabiendo que más que lo que yo te di no vas a encontrar
Ahí está la barrera otra vez
Y yo otra vez dispuesto a cruzarla, treparla sin arnés, tirar ladrillo por ladrillo
Buscando placebos en otras personas
Cuando pienso en los nuevos nombres de estas murallas
Me acuerdo de los viejos nombres, Kevin, Pablo
Aquel muchacho alto del cual ni siquiera recordás nombres
Pero de mí si te acordás, en madrugada, para llamarme llorando
E igual ahí estás, levantando murallas
Y yo otra vez dispuesto a tirarlas, a desgarrarlas
El estruendo, el polvo, los escombros... ya no quiero más demoliciones
Si somos dos hemos de pelear, dejame cruzar mientras las nuevas murallas son cimientos
Y seamos uno, una pluma en la briza de los años, una cabaña, un vino, un micro en la distancia
Un nombre, un cuerpo, una cama, un desayuno, una cena, un almuerzo, una cena, un sueño y un desayuno. Si murallas, sin otros nombres, sin otras pieles, una sola piel, un solo labio y dos corazones para un cuerpo. Si somos uno, no hemos de pelear,
En cuanto a mis murallas, derribadas todas están, ni levantar otras pienso, que así puedo verte en la distancia, en la lluvia, en el viento y en el frío, siempre abrazado a los escombros de nuestro castillo.