La terquedad es una pared abstracta e invisible mas dura que el acero y el oro, es una tosca milenaria que de manera pertinaz bloquea cualquier pensamiento o situación.
Dicen por ahí, que la terquedad nace de un silencio, eterno virus que muta rápidamente, y se mutan y se mezclan como si millones de átomos de silencios se entrelazaran para crear la maciza obstinación.
Hay varios componentes en esta estructura invisible, elementos como el dolor, la inseguridad, la esperanza y la ilusión. Por otro lado, la realidad junto con el presente a medida que repercuten distintas circunstancias van erosionando dicha pared de terquedad, como la lava hirviendo arrasa con todo, también de vez en cuando la realidad arrasa como un baldaso de agua fria que, al contrario que la lava, el frío, lentamente va desintegrando la terquedad hasta que el dolor, la inseguridad, la esperanza y la ilusión se desintegran para formar parte de un estruendo, un vacio, un silencio...
La terquedad nace de un silencio, eterno virus que muta rápidamente...
Dicen por ahí, que la terquedad nace de un silencio, eterno virus que muta rápidamente, y se mutan y se mezclan como si millones de átomos de silencios se entrelazaran para crear la maciza obstinación.
Hay varios componentes en esta estructura invisible, elementos como el dolor, la inseguridad, la esperanza y la ilusión. Por otro lado, la realidad junto con el presente a medida que repercuten distintas circunstancias van erosionando dicha pared de terquedad, como la lava hirviendo arrasa con todo, también de vez en cuando la realidad arrasa como un baldaso de agua fria que, al contrario que la lava, el frío, lentamente va desintegrando la terquedad hasta que el dolor, la inseguridad, la esperanza y la ilusión se desintegran para formar parte de un estruendo, un vacio, un silencio...
La terquedad nace de un silencio, eterno virus que muta rápidamente...