De aquella aventura académica tan solo
han quedado recuerdos abstractos y
digitales .
Hace casi un año perdido me encontraba
en una gran mesa de trabajo junto a aspi-
rantes a arquitectos y a diseñadores gráfi-
cos , de imagen y sonido , industriales y tex-
tiles ; todos muy compenetrados en la labor
individual e involucrados en la tarea común . . .
Excepto yo ; que algo en mí había decidido abandonar la carrera que con tan considerable entusiasmo escogiera poco tiempo atrás , incluso antes de que mi razón lo hiciese .
Pero la inercia universitaria me llevaba
a la rastra , y me obligó , por intermedio
de nuestra profesora , a confeccionar un
monigote de papel que debía , en teoría ,
representar alguna cualidad que su artí-
fice juzgara típicamente suya .
Las locaciones de las fotografías
serían una metáfora de las
circunstancias por las que
solemos atravesar .
Sin embargo ,
en cuanto tuve
en mis manos
ese teléfono
prestado ,
mis únicas guías
fueron , de modo
excluyente ,
mis fantasías
y antojos
calculados
en el momento .
Un corrector de encuadre
y unos filtros fueron mis
únicos aderezos .
Mención especial merece aquél bello alienígena femenino que
a posar con el muñeco de papel se dignó .