Rodolfo Garavagno, si bien a él no le agrada asumir su condición de poeta, habla con poesía en forma cotidiana. No como una forma rebuscada de expresiòn, sino como algo natural. "Vos siempre estás creando cuando hablás", le dijo un día Alejandro Romay, "si yo anotara todas las frases que me dijiste durante esta conversación, podría utilizar un sin fin de slóganes para mi canal ". Rodolfo Garavagno tuvo en Alejandro Romay a uno de sus grandes inspiradores, tanto en sus actuaciones frente al micrófono, como en sus cuestiones musicales y audiovisuales.
"No me gusta esta actualidad musical y audiovisual. No hay buenas canciones ni buenas peliculas desde los noventa. No estoy aún en condiciones de dar un diagnóstico exacto, lo estoy estudiando. Pero esto me preocupa muchísimo. Por un lado porque no puedo ni auditar ni visualizar, por el otro, porque la gente está mutando sus emociones. Mal. Acostumbrandose a lo malo. Hay una MUTACIÓN EMOCIONAL IRREVERSIBLE". Los gestos de Garavagno cuando dice todo esto resultan patéticos.
"Necesito un mundo mejor. Tanto en la ciencia como en el arte. Lo lamentable es que miro el horizonte y solo veo oscuridad, manadas de mediocres ocupando espacios para los cuales no están preparados, ni moral ni intelectualmente" Rodolfo Garavagno resulta tajante.