Allá por comienzos de 2000, el discurso retórico de Ángel Cappa todavía no había cansado lo suficiente y contaba con bastante crédito, sostenido fundamentalmente por el buen torneo que había hecho con Racing en el Apertura de 1998. Eso fue lo que le permitió dirigir al Atlante de México durante 1999 y volver al fútbol español al año siguiente, donde chocaría con la realidad del fútbol europeo. El Tenerife conocía bien a Cappa. Había dejado un grato recuerdo como ayudante de Valdano en aquel conjunto que clasificó por primera vez en su historia a la Copa UEFA. Ese fue el principal motivo por el cual lo convocaron en abril de 2000, esperando que el entrenador argentino le diera el empujón necesario a un equipo que hasta la fecha 33 de la segunda división había sido puntero, pero que había aflojado en las últimas jornadas hasta caer a la séptima posición. Quedaban 6 fechas y había que ganar la mayoría de los partidos para retornar a Primera División. En el plantel, el conjunto de Canarias contaba con varios viejos conocidos: El Mono Navarro Montoya, el Colo Lussenhoff, Pablo Paz, Huguito Morales y Federico Basavilbaso. Material había. Posibilidades numéricas, también. Peeeeero, ya se imaginarán cómo se dieron las cosas. En su debut en el banco del Tenerife, Cappa perdió 1 a 0 ante el Mérida, de local. A la semana siguiente, cayó 2 a 1 ante el Atlético Madrid B. En la jornada 39, rescató un empate 0 a 0 ante el Leganés, pero a continuación perdería ¡5 a 0 con el Osasuna! En las últimas dos fechas de la temporada, el Tenerife cosechó una igualdad 0 a 0 ante el Compostela y una caída 2 a 1 ante el Córdoba, redondeando un récord admirable para el DT de bigotes: 6 dirigidos, con 0 victorias, 2 empates y 4 derrotas. Terminó decimocuarto. Lo mejor de todo es que, una vez finalizado el torneo, se mantuvo en el cargo durante algunas semanas más e incluso llegó a pedir a Nuno Molina de refuerzo. Suficiente para que lo rajaran. Así fue como terminó la triste experiencia del técnico argentino en el Tenerife, ese club que era su segunda casa. Como dice el dicho, las segundas partes nunca fueron buenas. Y eso que Cappa sabe bocha de segundos. http://eldia.es/2000-07-12/deportes/46_mister15.jpg SORTEADO CAPPA Y GIIIIIROO¡¡¡ #23, Zisu: el único título en serio que tuvo Cappa fue como DT de Universitario de Perú en el 2002. Lo que ganó en Sudáfrica fue la Charity Cup, en la cual los hinchas votaban telefónicamente a los equipos de la liga sudafricana. Los cuatro con más votos jugaban la copa en cuestión en UN SOLO DIA. Eran dos semifinales, un partido después del otro. Y a la noche, jugaban la final. Contaba con los servicios de CF*M y dos (2) colorados. Im-po-si-ble ascender!! No olvidar la propaganda del 2009 del Gran DT en la que salian este paquete y el vendehumo de Caruso (en ese tiempo en racing) dando a entender que eran los dt’s del momento. Pocas veces se vio tanto humo en la pantalla chica. Un crack del humo Angelito: como enuncia muy bien #36 Valentin , en los descensos del 2011, participó directamente en la campañas de riber, Gimnasia y el Globo, adelgazando más aún sus escuálidos promedios Son dos personas en una: lo escuchás hablar tranquilo y vas con él a la guerra, y lo ves desaforado puteando en la cancha y meta perder partidos, y sentís que miente, que atrasa, que abre la boca y le salen polillas…. No sabía que Cappa había dirigido a Banfield en la temporada 88-87 en la B Nacional (fue subcampeón obviamente) y después en Primera 87-88 y, no pudiendo contrarrestar los malos resultados que venia acarreando el equipo, terminó descendiendo. Después también le fue muy mal en Peñarol dejandolo en el séptimo lugar de la tabla, entre otros equipos. APRUEBA MI POST BUEN SUNDAY ¡¡¡¡¡¡
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