ACROSTICO EVANGELINA PRINCESS
En mi paraíso, tú eras Adán y yo tu capricho
Vencido por un extraño sentimiento me hice afán de tus lamentos
Abusaba de tu ternura, y de tu piel tersa con locura
Nunca comprendí mi sentir, tenía vida propia y prescindía de mí
Gustosa de poseerte, tu carne se hizo mi banquete
En el centro de tu libido, yacía mi mente al borde del precipicio
Los tormentos se acababan y sobre ti mi ser se recostaba
Irrefrenables caricias oprimían cada parte de mi vida
Nadie sabía lo que sentía, solo tu sexo lo comprendía
Amor, una palabra que flotó al desvanecerse nuestro pavor.
Permanece aquí conmigo y seremos bendecidos
Recibe la luz de mi interior, aspírala y verás a Dios
Implora piedad, de mi encuentro contigo fuego nacerá
Nubes de adrenalina en silencio permanecían
Cada roce regalaba una gota de esperanza
Encima de ti mis pechos, acaloraban hasta al más tieso
Serafín se presentó y con voz gruesa nos llamó
Suspendan el acto, nos dijo, otro infierno nos haría añicos.
Vencido por un extraño sentimiento me hice afán de tus lamentos
Abusaba de tu ternura, y de tu piel tersa con locura
Nunca comprendí mi sentir, tenía vida propia y prescindía de mí
Gustosa de poseerte, tu carne se hizo mi banquete
En el centro de tu libido, yacía mi mente al borde del precipicio
Los tormentos se acababan y sobre ti mi ser se recostaba
Irrefrenables caricias oprimían cada parte de mi vida
Nadie sabía lo que sentía, solo tu sexo lo comprendía
Amor, una palabra que flotó al desvanecerse nuestro pavor.
Permanece aquí conmigo y seremos bendecidos
Recibe la luz de mi interior, aspírala y verás a Dios
Implora piedad, de mi encuentro contigo fuego nacerá
Nubes de adrenalina en silencio permanecían
Cada roce regalaba una gota de esperanza
Encima de ti mis pechos, acaloraban hasta al más tieso
Serafín se presentó y con voz gruesa nos llamó
Suspendan el acto, nos dijo, otro infierno nos haría añicos.

GRACIAS