Educación ≠ Manipulación
Prepare la merienda y espere a que sonara el timbre , apague la radio y me senté, al rato sonó el timbre , me levante fui hacia la puerta la abrí y recibí a Renzo , lo salude con un beso , paso por el pasillo hacia la mesa , tomó su silla y se sentó, pero en el camino se golpeó con la mitad de las cosas que estaban en el camino no rompió nada.
Esta escena se repetía cada martes que Renzo venía a merendar, entonces como no sabia como decirle , porque quizá no podía evitar golpearlo todo porque tenía algún tipo de defecto en las piernas. No le dije nada , pero cambie todas las cosas de lugar con las que Renzo se golpeaba, cada vez que Renzo venía a merendar yo hacía lo mismo por lo tanto Renzo no se golpeaba con nada y así fue mientras me acordé de quitar las cosas del camino.
Llegó un día en que olvide que Renzo venía a merendar, entonces no corrí las cosas de su camino. Y lo que sucedió fue que al abrir la puerta Renzo entro saludo, tropezó, golpeo , golpeo, deslizó, rozo, golpeo para volver y caer sobre un supuesto objeto que se encontraba alojado en el suelo que quedó bajo su espalda provocándose así mismo una mueca dolorosísima en su cara, ¿como preguntandose porque me esta sucediendo todo esto?
En conclusión , Renzo lloro y yo rei, pero los dos aprendimos una lección.