Dado el groso volumen de los datos que proviene por parte de los medios, en relación al panorama político actual y pasado, el proceso de filtrado debería ser algo hecho a conciencia y de la manera más medida posible. Muy por el contrario generalmente y en una cómoda postura de sumisión escuchamos, vemos o consumimos el periodismo que se dedica a aplaudir el color que nos gusta y a abuchear el que no, dejamos en manos de chupamedias algo tan delicado como nuestra opinión personal. A merced de gente que sabemos que guarda intereses de todo tipo en torcer la opinión popular. ¿Qué nos pasa que nos hacemos llamar un pueblo orgulloso, de gente fuerte y luchadora y después nos dedicamos ir al matadero mansamente al ritmo que nos marcan estos mercaderes de mala muerte?
No escuchamos la información que no nos gusta y pobre del que hable mal de nuestro candidato de turno como si se los pudiese elevar estadio de dioses, cuando a la luz no pueden ocultar su forma patéticamente humana (iba a poner “demoniaca” pero sería justificar el egoísmo y la avaricia que son de los más bajos sentimientos y actitudes humanas, dándole carácter sobrehumano).
Veo con agrado como a la luz de la evidencia el grueso de la gente va haciendo notar su descontento y su cansancio ante tanta cararrotes. ¿Sigue siendo la corrupción un precio aceptable para tener un sistema que aparenta no desmoronarse? No se confundan, el sistema antes no funcionaba, estaba en llamas pero no nos lo decían y se perseguía o desprestigiaba a quien intentara dar aviso. Nos hicieron pagar a nosotros los remiendos que usaron para sostener la farsa mientras por debajo de la mesa se llevaban todas las comodidades de las que nos privan robándonos. Con lo anterior tampoco quiero decir que actualmente el sistema funcione, nada mas lejos de la verdad, creo haber expresado en publicaciones anteriores mi descontento.
Creo que como país estamos atravesando el principio del fin de la que creo fue una de las peores crisis morales a lo largo de nuestra corta historia. La Justicia como poder institucional tiene una deuda con la gente, nuestra justicia esta vetusta y sus métodos son obsoletos, se hizo mucho por impedir la mejora del sistema. Pasamos por la era de los ladrones que no quieren que sus familias sepan quienes son realmente, invirtieron millones en que opinemos bien de ellos, torcieron el sistema para que la justicia no los persiga, taparon las cifras para que no se notara la chanchada, quemaron el INDEC y pusieron las cenizas a trabajar para ellos. ¿Cómo dejamos que esta gente, que supuestamente trabaja para nosotros tenga tanto poder y se manejen con tanta soltura y tan poca supervisión? ¿Cuándo vamos a asumir como pueblo la responsabilidad que tenemos sobre la masa política, nuestros representantes? ¿Hay alguna posibilidad de que ahora que la gente entiende que dejar todo en manos de ellos y esperar que hagan lo mejor es darle un poder sobre tu vida a alguien que te ve como un número en una encuesta que puede torcer un mes antes de las elecciones?
Espero que hoy empecemos a tomarnos el trabajo de ser escribanos del correcto funcionamiento del sistema y arquitectos de uno nuevo si el que tenemos no funciona para nuestros intereses como debería y nos gustaría.
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Chester D.C.
No escuchamos la información que no nos gusta y pobre del que hable mal de nuestro candidato de turno como si se los pudiese elevar estadio de dioses, cuando a la luz no pueden ocultar su forma patéticamente humana (iba a poner “demoniaca” pero sería justificar el egoísmo y la avaricia que son de los más bajos sentimientos y actitudes humanas, dándole carácter sobrehumano).
Veo con agrado como a la luz de la evidencia el grueso de la gente va haciendo notar su descontento y su cansancio ante tanta cararrotes. ¿Sigue siendo la corrupción un precio aceptable para tener un sistema que aparenta no desmoronarse? No se confundan, el sistema antes no funcionaba, estaba en llamas pero no nos lo decían y se perseguía o desprestigiaba a quien intentara dar aviso. Nos hicieron pagar a nosotros los remiendos que usaron para sostener la farsa mientras por debajo de la mesa se llevaban todas las comodidades de las que nos privan robándonos. Con lo anterior tampoco quiero decir que actualmente el sistema funcione, nada mas lejos de la verdad, creo haber expresado en publicaciones anteriores mi descontento.
Creo que como país estamos atravesando el principio del fin de la que creo fue una de las peores crisis morales a lo largo de nuestra corta historia. La Justicia como poder institucional tiene una deuda con la gente, nuestra justicia esta vetusta y sus métodos son obsoletos, se hizo mucho por impedir la mejora del sistema. Pasamos por la era de los ladrones que no quieren que sus familias sepan quienes son realmente, invirtieron millones en que opinemos bien de ellos, torcieron el sistema para que la justicia no los persiga, taparon las cifras para que no se notara la chanchada, quemaron el INDEC y pusieron las cenizas a trabajar para ellos. ¿Cómo dejamos que esta gente, que supuestamente trabaja para nosotros tenga tanto poder y se manejen con tanta soltura y tan poca supervisión? ¿Cuándo vamos a asumir como pueblo la responsabilidad que tenemos sobre la masa política, nuestros representantes? ¿Hay alguna posibilidad de que ahora que la gente entiende que dejar todo en manos de ellos y esperar que hagan lo mejor es darle un poder sobre tu vida a alguien que te ve como un número en una encuesta que puede torcer un mes antes de las elecciones?
Espero que hoy empecemos a tomarnos el trabajo de ser escribanos del correcto funcionamiento del sistema y arquitectos de uno nuevo si el que tenemos no funciona para nuestros intereses como debería y nos gustaría.
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Chester D.C.