Ella fue el arcángel
que esperamos bajo el cielo.
Por tanto en cuclillas esmerarnos
para imaginarnos su ternura.
Por tanto exclamarle nuestros nombres.
para que conozca nuestros rostros.
Entonces bajó sin jerarquías.
como un indefenso ser afable.
despojose de sus alas niveas,
y de su aureola ámbar para siempre.
Y dijo llamarse Sylvia Likens,
bajo la forma dulce de una niña.
Pero algo sucedió con nuestros rezos,
pues habiendo querido que venga a consolarnos
nos humilló su gloria de nobleza.
Pues aunque humana fuese su figura,
sus ojos irradiaban compasiones
a las cuales no abrimos nuestras puertas.
Y entonces le arrancamos la piel a dentelladas,
y entonces mutilamos su cuerpo compungido.
hasta que conociera nuestras almas.
Cumplida la tarea nos besamos,
y el próximo domingo en santa misa
nos arrepentíriamos de aquello.
que esperamos bajo el cielo.
Por tanto en cuclillas esmerarnos
para imaginarnos su ternura.
Por tanto exclamarle nuestros nombres.
para que conozca nuestros rostros.
Entonces bajó sin jerarquías.
como un indefenso ser afable.
despojose de sus alas niveas,
y de su aureola ámbar para siempre.
Y dijo llamarse Sylvia Likens,
bajo la forma dulce de una niña.
Pero algo sucedió con nuestros rezos,
pues habiendo querido que venga a consolarnos
nos humilló su gloria de nobleza.
Pues aunque humana fuese su figura,
sus ojos irradiaban compasiones
a las cuales no abrimos nuestras puertas.
Y entonces le arrancamos la piel a dentelladas,
y entonces mutilamos su cuerpo compungido.
hasta que conociera nuestras almas.
Cumplida la tarea nos besamos,
y el próximo domingo en santa misa
nos arrepentíriamos de aquello.