
El hobbit (título original en inglés: The Hobbit, or There and Back Again, usualmente abreviado como The Hobbit) es una novela fantástica del filólogo y escritor británico J. R. R. Tolkien. Fue escrita por partes desde finales de los años 1920 hasta principios de los años 1930 y, en un principio, tan sólo tenía el objetivo de divertir a los hijos pequeños de Tolkien. No obstante, el manuscrito de la obra aún sin acabar fue prestado por el escritor a varias personas y finalmente acabó en manos de la editorial George Allen & Unwin. Dispuestos a publicarla, los editores pidieron a Tolkien que finalizara la obra y El hobbit fue publicada el 21 de septiembre de 1937 en el Reino Unido.


En un confortable agujero, en un valle muy hermoso, vivía un hobbit llamado Bilbo Bolsón. El señor Bolsón vivía apaciblemente en su agujero hobbit hasta que un buen día llegó un mago llamado Gandalf, el cual, le hace una señal en la puerta para que los enanos, que iban con él, supieran cual era el lugar de reunión.

Al día siguiente lo enanos iban llegando por turnos y cuando todos estuvieron allí, planearon una misión de la que Bilbo no sabía nada. Los enanos y Gandalf pensaban en Bilbo como acompañante para su aventura, pero el hobbit era demasiado cómodo para pensar en aventuras y mucho menos para realizarlas. Sin pensarlo se reunió con los enanos al día siguiente para comenzar lo que sería la mayor y única aventura de su vida.

Se reúnen en Delagua los enanos, Gandalf, y nuestro protagonista, Bilbo. Su objetivo, arrebatar a Smaug, (un dragón), el tesoro de Thorin, (uno de los enanos).

Unos trolls capturan a Bilbo gracias a la precipitación de éste y esto le causa un gran problema. Los enanos, que habían ido a investigar una posible hoguera se encuentran con que Bilbo ha sido capturado por dos trolls. Los enanos, con la intención de ayudar al hobbit, son capturados. En ese momento entra en escena Gandalf, el cual, logra entretener a los trolls hasta que amanece y así logra, que con los rayos del Sol se conviertan en piedra. Los enanos consiguen la comida, la bebida y las monedas de estos.

Proceden llegando al valle secreto de Rivendel, donde son acogidos amablemente y pasan dos semanas, para luego adentrarse a las montañas nubladas.

Durante el camino hacia las montañas nubladas se tienen que refugiar en distintas cuevas ya que había tormenta. En una de dichas cuevas se encuentran con unos trasgos que consiguen atrapar a todos menos a Gandalf, que es despertado por un estrepitoso chillido de Bilbo. Gandalf, ante tan comprometida situación, realiza uno de sus hechizos y consigue eliminar a los trasgos que les habían atrapado. Los demás trasgos los llevan ante la presencia del rey trasgo y éste los hace prisioneros.

Gandalf, entrando por distintos pasadizos logra hallar el salón y consigue, con otro de sus hechizos liberar a sus amigos. La huida se produce rápidamente y como los hobbits no son buenos corredores, Bilbo pronto se queda atrás. Mientras corren no se dan cuenta que Bilbo (aparte de por su lentitud), se queda atrás porque se da un golpe en la cabeza y queda inconsciente.

Al cabo de un buen rato, despierta y comienza a caminar sin rumbo por todos los pasadizos de la cueva. En uno de estos pasadizos logra hallar un anillo que lo hacía invisible. Mientras continuaba caminando se tope con una criatura llamada Gollum, el cual pacta con Bilbo, que en un concurso de acertijos, si gana Bilbo le enseña la salida y si gana él se lo come.

Gana Bilbo, pero en un intento de la criatura de comérselo sin que éste lo sepa, descubre que ha perdido su anillo y al sospechar de Bilbo, sale corriendo para comérselo y arrebatarle también el anillo. Bilbo sale huyendo, poco después encuentra la salida al exterior y allí ve a sus amigos, estos lo tenían por muerto. Bilbo no tarda en contarles todo lo que le había pasado, menos lo del anillo, que por prudencia, decide no desvelar su secreto, los enanos orgullosos de la valentía del hobbit, comienzan a apreciarle de verdad.

Después de unos minutos de reposo, prosiguen su camino para que los trasgos, que se encontraban por los alrededores, no los encontrasen. Agotados por el largo camino recorrido paran a descansar
en un claro. Al cabo de un momento, se ven rodeados por unos lobos aliados de los trasgos, los wargos. Éstos les hacen huir hacia los árboles y les acorralan no dejándoles bajar de ellos. Al cabo de un rato y sin darles tiempo a los trasgos a llegar, las águilas salvan a nuestros héroes de ser atrapados por los wargos y los trasgos.

Después de ser ayudados por las águilas del peligro, nuestros héroes van a parar a una casa, la casa de Beorn, que era un hombre que se convertía en oso. Para entrar todos en su casa tuvieron que recurrir al mismo método que utilizaron con Bilbo, el ir apareciendo poco a poco para que no se notase que eran muchos. Como a Beorn le encantaban las historias Bilbo le contó la suya y a éste le gustó. Beorn les proporcionó unos poneys para los enanos y un caballo para Gandalf, (ya que éste era más grande), para que cruzaran la nueva parte de su recorrido, el “bosque negro”, que era un bosque muy peligroso ya que la menor variación en el rumbo podría suponer que ya no se lograse encontrar el camino de vuelta.

En la entrada del bosque negro Gandalf abandonó el grupo para ir a una reunión pero les da un consejo, que no abandonen el sendero, ya que se podrían perder. Tras mucho tiempo de dormir al raso y de observar miradas acechantes durante la noche, se encuentran un peligroso río de agua negra. En circunstancias normales no se hubiesen fijado en el color del agua y hubieran bebido, pero Gandalf ya les había advertido sobre esos ríos y decidieron cruzarlos con una barca que había al otro lado. Bilbo, que era el que tenía la vista más audaz consiguió mediante un gancho atrapar la barca y traerla al otro lado. Fueron cruzando rápidamente en grupos distribuyendo el peso, por último cruzó Bombur sólo, ya que era el más gordo. Mientras éste cruzaba un ciervo se abalanzó sobre él y le empujó haciéndole perder el equilibrio, Bombur cayó al agua y quedó profundamente dormido a causa del hechizo del agua, los demás enanos cargaron con él durante el viaje.

Pasaron tres días más de sufrimiento, sin nada que comer y por la noche divisaban hogueras a las que intentaban llegar, el primero que entraba en la luz se quedaba inmóvil y los demás huían rápidamente. En una de estas “hogueras” Thorin fue atrapado por los elfos, que eran los responsables. Los demás enanos fueron atrapados por arañas y Bilbo, con mucho miedo y con el anillo consiguió esconderse. Bilbo quedó profundamente dormido y al despertar, intentó ayudar a sus amigos, que los tenían las arañas. Con el anillo y despistándolas consiguió rescatar a los enanos, que a causa de las mordeduras y picaduras de las arañas estaban muy debilitados.

Después de la batalla con las arañas, los enanos son capturados por los elfos. Bilbo gracias a su anillo se consigue salvar otra vez. Los enanos son encarcelados y Bilbo idea la manera de salvarles, ya que después de unos cuantos días de incertidumbre, de no saber que hacer y de espiar (con el anillo) por todos los rincones del castillo elfo sabía donde estaban todos y cada uno de ellos, incluido Thorin.
Descubre que después de la fiesta que se iba a celebrar son barriles vacíos serían transportados por el río. Aprovechando esta ocasión que seguro no se iba a repetir, liberó a sus amigos y después de sortear a dos guardias consiguen meterse todos en barriles, Bilbo los iba cerrando y luego tuvo que montarse en uno, tirarse al río y agarrarse fuertemente para no caerse río abajo.

La corriente del río los arrastró hasta una ciudad. Sacó a los enanos de los barriles y éstos estaban muy mal. Después de descansar le piden ayuda al gobernador y éste accede a cambio de una parte del preciado tesoro de Smaug.
Tras unos días de merecido descanso en la ciudad del Lago donde Thorin es considerado como rey bajo la montaña, se disponen a encontrar la puerta secreta de la guarida de Smaug, ya que entrar por la entrada principal les sería imposible. Esto les lleva tiempo, ya que temían que Smaug los encontrase.

Por fin un día consiguen hallar la entrada secreta y el enviado a inspeccionar es Bilbo. Éste recorrió un largo, húmedo y tenebroso pasillo en cuyo final estaba la sala donde estaban Smaug y el preciado tesoro. Bilbo, como tenía el anillo, se permitió el lujo de mantener una conversación con Smaug y se dio cuenta que aunque tenía el cuerpo recubierto de gemas y armaduras, para no ser alcanzado por ningún ataque enemigo, tenía una zona sin cubrir en el lado izquierdo del pecho. Sin que Smaug se diera cuenta y para probar su valor ante sus amigos cogió una pequeña parte del tesoro. Smaug, que como buen dragón tenía cada parte de su tesoro contada y controlada se dio cuenta y se enfadó muchísimo.

Sin pensarlo dos veces Smaug sale de su cueva y los enanos entran en el pasadizo. El dragón, encolerizado arrasa con su fuego la montaña pero los enanos, ya dentro de la cueva se salvan. Smaug, al observar que no podía quedar nada con vida en la montaña se va al pueblo. Mientras tanto, los enanos se reparten el tesoro, se ponen armas y armaduras, pero Bilbo se apropia de un sustancial objeto, la Piedra del Arca que pertenecía a los antepasados de Thorin. Después de esto salen fuera y Bilbo les cuenta a los enanos el hueco en la armadura del dragón. Un pájaro que había por allí lo había oído todo y fue al pueblo a contarlo.

Bardo, un arquero, en un acto de valentía lanza flechas contra Smaug, pero estas rebotan contra el acorazado pecho del dragón. Bardo, saca su flecha negra, una flecha muy especial con la que nunca había fallado. En ese momento llega el pájaro y le dice a Bardo que lance su flecha contra el agujero de la coraza. Él lo hace así y da muerte al dragón Smaug.

No tardó en llegarles la noticia a los enanos, que por miedo a que les intentasen robar construyen un muro delante de la entrada a la guarida.
Los hombres del pueblo no tardan en llegar para pedir a los enanos parte del botín pero Thorin se niega.
Thorin se da cuenta de que falta su preciada Piedra del Arca y pregunta a los enanos quien la ha cogido.

Bilbo no dice nada y en una de sus guardias sale de la guarida y se va al pueblo. Allí le da a Bardo la Piedra del Arca, para que a cambio de ella Thorin les diese parte del tesoro. Gandalf, que estaba por allí se sintió orgulloso del hobbit y apoyó su decisión.

Al llegar los hombres del pueblo con la piedra y al confesar Bilbo que él se la había dado Thorin se enfadó muchísimo y deseó no haber conocido al hobbit nunca. En ese momento salió Gandalf y apoyó a Bilbo, esto hizo enfurecer aun más a Thorin, que llamó a su primo Dain para que le ayudase a recuperar la piedra.

La noticia de la muerte de Smaug es conocida por los wargos y por los trasgos y se inicia la batalla de los cinco ejércitos, trasgos y wargos contra los enanos, los elfos, y los hombres, a los que luego se unieron las águilas y Borne.
En la lucha mueren Thorin Fili y Kili y el puesto de rey bajo la montaña correspondería a Dain, el primo de Thorin.

Después de la aventura, vuelve a su casa y observa que se habían subastado parte de sus bienes. Bilbo intentó restablecerse en su morada y recuperar todas sus pertenencias. Lo primero lo consiguió pero lo segundo no del todo, ya que no sabía con exactitud donde habían ido a parar.

Al poco tiempo de vivir otra vez cómodamente en su morada recibe la visita de Balin, que le cuenta lo que había ocurrido en la montaña solitaria.


