¡Que el rayo se detenga
ante la mansedumbre de las flores!.
¡Que cese de intentar abarrotarnos
de las calamidades de la vida!.
¿No ven que los poetas llaman
a las ninfas para beber
la sal de las heridas?.
¿No ven que aquella lira se deshace
en esa condición de azul profuso?.
¡Que el rayo se detenga
y clame por tu nombre!.
ante la mansedumbre de las flores!.
¡Que cese de intentar abarrotarnos
de las calamidades de la vida!.
¿No ven que los poetas llaman
a las ninfas para beber
la sal de las heridas?.
¿No ven que aquella lira se deshace
en esa condición de azul profuso?.
¡Que el rayo se detenga
y clame por tu nombre!.