Se centra en el amor apasionado que choca contra las normas sociales; de ahí que casi siempre acabe en tragedia. Otros temas que predominan son: la fatalidad, la venganza...
El marco de las obras suele ser de ambiente medieval.
Se divide la obra en actos, entre uno y siete con métrica variada. Los actos se componen de cuadros.
Se rechaza la regla de las tres unidades impuesta en la Ilustración
La escenografía adquiere gran importancia, a partir sobre todo de la construcción de locales dedicados exclusivamente a las representaciones.
Se da una mezcla de lo trágico y lo cómico.
La finalidad no es educar, sino conmover.
El lenguaje es retórico y grandilocuente.
Tiene lugar una mezcla de prosa y verso contradiciendo así la estética neoclásica.
El héroe masculino suele ser misterioso y valiente. La heroína es inocente y fiel, con una pasión intensa. Ambos están marcados por un destino fatal. La muerte es la liberación. Se da más importancia al dinamismo de las acciones que al análisis de la psicología de los personajes.
Los autores y obras del teatro romántico son los siguientes:
• Ángel de Saavedra, duque de Rivas: Autor de obras importantes como, Leyendas o Don Álvaro o la fuerza del sino.
• José Zorrilla: Autor de obras importantes como, El zapatero y el rey; Traidor, inconfeso y mártir; o su obra más importante Don Juan Tenorio.
• Francisco Martínez de la Rosa: Autor de obras como, Aben Humeya y La conjuración de Venecia.
• Antonio García Gutiérrez: Autor de una obra muy importante, El trovador.
• Juan Eugenio Hartzenbusch: Autor que escribió la obra, Los amantes de Teruel.
• Manuel Bretón de los Herreros: Autor que escribió obras como, A la vejez viruelas, Muérete y verás y El pelo de la dehesa