El Judith es un libro judío incluido en la Biblia Griega de los LXX, llamada Septuaginta.
El libro cuenta la historia de una viuda hebrea, Judit hija de Merari, en plena guerra de Israel contra el ejército babilónico, erróneamente denominado asirio.
Judit descubre que el general invasor, Holofernes, se ha enamorado de ella. Acompañada de su criada, la viuda desciende de su ciudad y, engañando al militar para hacerle creer que estaba realmente enamorada de él, consigue ingresar a su tienda de campaña. Una vez allí lo hace beber hasta emborracharlo. Cuando Holofernes cae dormido, Judit lo degüella, sembrando la confusión en el ejército de Babilonia y obteniendo de este modo la victoria para Israel.
La hazaña de Judit
13:1 Cuando se hizo tarde, sus ayudantes se retiraron inmediatamente. Bagoas cerró la carpa por fuera, después de hacer salir a los que estaban con su señor, y todos se fueron a dormir, rendidos porque habían bebido demasiado.
13:2 Sólo Judit quedó en la carpa, mientras Holofernes, completamente ebrio, yacía tendido en su lecho.
13:3 Judit mandó a su servidora que se quedara fuera de su dormitorio y que la esperara a la salida como todos los días, porque había dicho que saldría para hacer oración y había hablado en el mismo sentido a Bagoas.
13:4 Cuando todos ya se habían retirado de la carpa, y no quedaba nadie dentro de ella, ni grande ni pequeño, Judit, de pie junto al lecho de Holofernes, dijo en su corazón: "Señor, Dios todopoderoso, mira favorablemente en esta hora lo que voy a hacer para la exaltación de Jerusalén.
13:5 Ha llegado el momento de acudir en ayuda de tu herencia,
y de realizar lo que me había propuesto
para aplastar a los enemigos que se alzaron contra nosotros".
13:6 Judit se aproximó entonces a la barra del lecho que estaba junto a la cabeza de Holofernes, descolgó de allí su espada,
13:7 y acercándose al lecho, lo tomó por la cabellera y exclamó: "¡Fortaléceme en esta hora, Dios de Israel!"
13:8 Luego le asestó dos golpes en el cuello con todas sus fuerzas y le cortó la cabeza.
13:9 Hizo rodar el cuerpo desde el lecho y arrancó el cortinado de las columnas. Poco después, salió y entregó a su servidora la cabeza de Holofernes.
13:10 Esta la metió en la bolsa de las provisiones, y las dos salieron juntas, como lo hacían habitualmente, para la oración. Atravesaron el campamento y, bordeando el barranco, subieron la pendiente de Betulia hasta llegar a sus puertas.
El siguiente soneto LXXVIII de Lope de Vega, incluido en Rimas Humanas (1602), se titula "Al triunfo de Judit":
Cuelga sangriento de la cama al suelo
el hombro diestro del feroz tirano,
que opuesto al muro de Betulia en vano,
despidió contra sí rayos al cielo.
Revuelto con el ansia el rojo velo
del pabellón a la siniestra mano,
descubre el espectáculo inhumano
del tronco horrible, convertido en hielo.
Vertido Baco, el fuerte arnés afea
los vasos y la mesa derribada,
duermen las guardas, que tan mal emplea;
y sobre la muralla coronada
del pueblo de Israel, la casta hebrea
con la cabeza resplandece armada.
El libro cuenta la historia de una viuda hebrea, Judit hija de Merari, en plena guerra de Israel contra el ejército babilónico, erróneamente denominado asirio.
Judit descubre que el general invasor, Holofernes, se ha enamorado de ella. Acompañada de su criada, la viuda desciende de su ciudad y, engañando al militar para hacerle creer que estaba realmente enamorada de él, consigue ingresar a su tienda de campaña. Una vez allí lo hace beber hasta emborracharlo. Cuando Holofernes cae dormido, Judit lo degüella, sembrando la confusión en el ejército de Babilonia y obteniendo de este modo la victoria para Israel.
Capitulo XIII
La hazaña de Judit
13:1 Cuando se hizo tarde, sus ayudantes se retiraron inmediatamente. Bagoas cerró la carpa por fuera, después de hacer salir a los que estaban con su señor, y todos se fueron a dormir, rendidos porque habían bebido demasiado.
13:2 Sólo Judit quedó en la carpa, mientras Holofernes, completamente ebrio, yacía tendido en su lecho.
13:3 Judit mandó a su servidora que se quedara fuera de su dormitorio y que la esperara a la salida como todos los días, porque había dicho que saldría para hacer oración y había hablado en el mismo sentido a Bagoas.
13:4 Cuando todos ya se habían retirado de la carpa, y no quedaba nadie dentro de ella, ni grande ni pequeño, Judit, de pie junto al lecho de Holofernes, dijo en su corazón: "Señor, Dios todopoderoso, mira favorablemente en esta hora lo que voy a hacer para la exaltación de Jerusalén.
13:5 Ha llegado el momento de acudir en ayuda de tu herencia,
y de realizar lo que me había propuesto
para aplastar a los enemigos que se alzaron contra nosotros".
13:6 Judit se aproximó entonces a la barra del lecho que estaba junto a la cabeza de Holofernes, descolgó de allí su espada,
13:7 y acercándose al lecho, lo tomó por la cabellera y exclamó: "¡Fortaléceme en esta hora, Dios de Israel!"
13:8 Luego le asestó dos golpes en el cuello con todas sus fuerzas y le cortó la cabeza.
13:9 Hizo rodar el cuerpo desde el lecho y arrancó el cortinado de las columnas. Poco después, salió y entregó a su servidora la cabeza de Holofernes.
13:10 Esta la metió en la bolsa de las provisiones, y las dos salieron juntas, como lo hacían habitualmente, para la oración. Atravesaron el campamento y, bordeando el barranco, subieron la pendiente de Betulia hasta llegar a sus puertas.
Judit y Holofernes
Caravaggio, 1599
Pintura al óleo • Barroco
144 cm × 195 cm
Galería Nacional de Arte Antiguo, Roma, Italia
Caravaggio, 1599
Pintura al óleo • Barroco
144 cm × 195 cm
Galería Nacional de Arte Antiguo, Roma, Italia
Judit decapitando a Holofernes
Artemisia Gentileschi, 1612-1613
Óleo sobre lienzo • Barroco
158,8 cm × 125,5 cm
Museo de Capodimonte, Nápoles, Italia
Artemisia Gentileschi, 1612-1613
Óleo sobre lienzo • Barroco
158,8 cm × 125,5 cm
Museo de Capodimonte, Nápoles, Italia
Judit decapitando a Holofernes
Artemisia Gentileschi, 1620
Óleo sobre lienzo • Barroco
199 cm × 162,5 cm
Galería Uffizi, Florencia, Italia
Artemisia Gentileschi, 1620
Óleo sobre lienzo • Barroco
199 cm × 162,5 cm
Galería Uffizi, Florencia, Italia
Judith con la cabeza de Holofernes
Cristofano Allori
Óleo sobre lienzo • Barroco
139 × 116 cm
Pitti Palace, Florencia, Italia
Cristofano Allori
Óleo sobre lienzo • Barroco
139 × 116 cm
Pitti Palace, Florencia, Italia
Judit I
Gustav Klimt, 1901
Óleo y oro sobre tela • Modernismo
84 cm × 42 cm
Österreichische Galerie Belvedere, Viena, Austria
Gustav Klimt, 1901
Óleo y oro sobre tela • Modernismo
84 cm × 42 cm
Österreichische Galerie Belvedere, Viena, Austria
Judit II
Gustav Klimt, 1909
Óleo y oro sobre tela • Modernismo
178 × 46 cm
Galleria d'Arte Moderna, Viena, Austria
Gustav Klimt, 1909
Óleo y oro sobre tela • Modernismo
178 × 46 cm
Galleria d'Arte Moderna, Viena, Austria
El siguiente soneto LXXVIII de Lope de Vega, incluido en Rimas Humanas (1602), se titula "Al triunfo de Judit":
Cuelga sangriento de la cama al suelo
el hombro diestro del feroz tirano,
que opuesto al muro de Betulia en vano,
despidió contra sí rayos al cielo.
Revuelto con el ansia el rojo velo
del pabellón a la siniestra mano,
descubre el espectáculo inhumano
del tronco horrible, convertido en hielo.
Vertido Baco, el fuerte arnés afea
los vasos y la mesa derribada,
duermen las guardas, que tan mal emplea;
y sobre la muralla coronada
del pueblo de Israel, la casta hebrea
con la cabeza resplandece armada.