Este fin de semana aproveché para variar un poco la actividad ciclística; y realicé con un amigo una mini travesía por un sendero que parte desde Horco Molle (pedemonte), llegando a San Javier. El ingreso a los senderos tiene un costo de $ 2,00 por persona... aunque en nuestro caso no encontramos a quien pagarle
A un buen ritmo (marcha continua) nos tomó 1.45 horas completar el trayecto. Es conveniente llevar 1 litro de agua por persona -hay vertientes-, un par de guantes tipo ciclista, zapatillas de trekking con buena tracción y ropa resistente a los desgarros.
El recorrido tiene su historia:
El funicular se encuentra en Horco Molle por Ruta Provincial 339. Solo se permite pasar el día.
Entre los años 1948 y 1955 se plantea la construcción de un funicular (tren eléctrico), con el objetivo de unir dos núcleos universitarios ubicados en Horco Molle y San Javier.
Consistía en un tendido ferroviario de unos 3 Km con 6 viaductos que permiten salvar quebradas.
Actualmente se puede visitar el 2° puente, durante su recorrido el visitante además de observar las construcciones de aquella época, recorrerá la selva basal de las yungas en donde podrá apreciar Horco Molle, Laureles, Nogales, etc. y numerosas especies de aves.
La dificultad de esta senda es baja y el tiempo de recorrido es de 1 hora de ida y vuelta y la distancia recorrida es de 1.600 metros.
Fuente:
Mas info en
En teoría solamente puede visitarse el segundo puente; pero en la práctica es posible cruzar 5 de ellos, con excepción del último, ya que la mitad se derrumbó un tiempo atrás.
Por otra parte, el cruce por estos puentes se encuentra prohibido; considerando la potencial fatalidad de una caída al intentar sortear esas estructuras cubiertas de musgos, moho y permanentemente humedecidas por el rocío. Pueden sortearse recorriendo sendas que se presentan debajo de los mismos.
Como un poquito de aventura nunca está de más, optamos por realizar el recorrido por dichos puentes, so pena de ser descubiertos por algún guardaparques
Arrancamos con las fotos - los carteles en el ingreso al sendero:
Industria Argentina de antaño: toneladas y toneladas de metal en el corazón de los cerros
El primer puente camuflado entre la vegetación, los rieles que nos acompañarían durante el camino, el segundo puente con una altura aproximada de 5 metros y el tercero con una altura estimada de unos 15 metros que comenzaban a poner a prueba mi fobia a las alturas:
El cuarto puente, con longitud y altura considerables:
Quinto puente, nos llamó la atención la falta de rieles, posteriormente los descubriríamos dispersos entre la vegetación. Opté por tomar un par de fotos desde la base para que se den una idea de la altura y la magnitud de la obra.... es más, una amiga se entretiene haciendo rappel por allí de vez en cuando.
Sexto y último puente, el pilote central se encuentra desmoronado por lo tanto, el puente resulta imposible de cruzar. ¿Habrán realizado un estudio del suelo antes plantar estas estructuras? ... es pura arcilla!
En este caso, la única forma de continuar con el avance es recurrir al sendero situado al costado del puente. La pendiente es tal, que la mayor parte del mismo se recorre sentado como si fuese un tobogán de gravilla, ramas secas y arcilla. Es importante encontrar lianas o ramas que sirvan como un eventual "freno de emergencia", ya que desbarrancarse podría resultar muy pero muy doloroso.
Me prestan un machete?, el sendero se tornaba frondoso. Al finalizar los puentes, la senda adquiere una pendiente algo cansadora.
- fin del sendero
Un par de metros hacia el Sur, encontramos las ruinas de las , con el lago como telón de fondo. Cuesta creer que luego de finalizar la edificación de los 6 pisos, hayan caído en cuenta que todo se hundía... la impopular "mano en la lata" se me viene a la cabeza
Para ir finalizando con el post; los dejo con unas cuantas postales de San Javier, un verdadero paraíso a sólo minutos de San Miguel de Tucumán:
El "", de día y de noche (iluminado):
Y una panorámica de la ciudad, desde el mirador del Cristo:
NOTA: las fotos son propias. En el caso de información provista por terceros, se consignan las fuentes en el post. Algunas fotos están medio flojas... pero es lo mejor que puede dar mi canon a470 en las entusiastas manos de su propietario
A un buen ritmo (marcha continua) nos tomó 1.45 horas completar el trayecto. Es conveniente llevar 1 litro de agua por persona -hay vertientes-, un par de guantes tipo ciclista, zapatillas de trekking con buena tracción y ropa resistente a los desgarros.
El recorrido tiene su historia:
El funicular se encuentra en Horco Molle por Ruta Provincial 339. Solo se permite pasar el día.
Entre los años 1948 y 1955 se plantea la construcción de un funicular (tren eléctrico), con el objetivo de unir dos núcleos universitarios ubicados en Horco Molle y San Javier.
Consistía en un tendido ferroviario de unos 3 Km con 6 viaductos que permiten salvar quebradas.
Actualmente se puede visitar el 2° puente, durante su recorrido el visitante además de observar las construcciones de aquella época, recorrerá la selva basal de las yungas en donde podrá apreciar Horco Molle, Laureles, Nogales, etc. y numerosas especies de aves.
La dificultad de esta senda es baja y el tiempo de recorrido es de 1 hora de ida y vuelta y la distancia recorrida es de 1.600 metros.
Fuente:
Mas info en
En teoría solamente puede visitarse el segundo puente; pero en la práctica es posible cruzar 5 de ellos, con excepción del último, ya que la mitad se derrumbó un tiempo atrás.
Por otra parte, el cruce por estos puentes se encuentra prohibido; considerando la potencial fatalidad de una caída al intentar sortear esas estructuras cubiertas de musgos, moho y permanentemente humedecidas por el rocío. Pueden sortearse recorriendo sendas que se presentan debajo de los mismos.
Como un poquito de aventura nunca está de más, optamos por realizar el recorrido por dichos puentes, so pena de ser descubiertos por algún guardaparques
Arrancamos con las fotos - los carteles en el ingreso al sendero:
Industria Argentina de antaño: toneladas y toneladas de metal en el corazón de los cerros
El primer puente camuflado entre la vegetación, los rieles que nos acompañarían durante el camino, el segundo puente con una altura aproximada de 5 metros y el tercero con una altura estimada de unos 15 metros que comenzaban a poner a prueba mi fobia a las alturas:
El cuarto puente, con longitud y altura considerables:
Quinto puente, nos llamó la atención la falta de rieles, posteriormente los descubriríamos dispersos entre la vegetación. Opté por tomar un par de fotos desde la base para que se den una idea de la altura y la magnitud de la obra.... es más, una amiga se entretiene haciendo rappel por allí de vez en cuando.
Sexto y último puente, el pilote central se encuentra desmoronado por lo tanto, el puente resulta imposible de cruzar. ¿Habrán realizado un estudio del suelo antes plantar estas estructuras? ... es pura arcilla!
En este caso, la única forma de continuar con el avance es recurrir al sendero situado al costado del puente. La pendiente es tal, que la mayor parte del mismo se recorre sentado como si fuese un tobogán de gravilla, ramas secas y arcilla. Es importante encontrar lianas o ramas que sirvan como un eventual "freno de emergencia", ya que desbarrancarse podría resultar muy pero muy doloroso.
Me prestan un machete?, el sendero se tornaba frondoso. Al finalizar los puentes, la senda adquiere una pendiente algo cansadora.
- fin del sendero
Un par de metros hacia el Sur, encontramos las ruinas de las , con el lago como telón de fondo. Cuesta creer que luego de finalizar la edificación de los 6 pisos, hayan caído en cuenta que todo se hundía... la impopular "mano en la lata" se me viene a la cabeza
Para ir finalizando con el post; los dejo con unas cuantas postales de San Javier, un verdadero paraíso a sólo minutos de San Miguel de Tucumán:
El "", de día y de noche (iluminado):
Y una panorámica de la ciudad, desde el mirador del Cristo:
-------------> ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO!
NOTA: las fotos son propias. En el caso de información provista por terceros, se consignan las fuentes en el post. Algunas fotos están medio flojas... pero es lo mejor que puede dar mi canon a470 en las entusiastas manos de su propietario