Ay el claroscuro de Rembrandt ahora nos enmarca, y de su semblanza depende si quiere darnos luz o dejarnos huérfanos de sol, hambrientos de toda claridad en este mundo. Y las pupilas... giratorias se devanan en el centro. A veces creo que es dios, con otro nombre.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos: