BANGKOK – TAILANDIA
Bangkok es una metrópoli tropical de 8M de habitantes en la que el tradicional Oriente se encuentra con la modernidad de Occidente. Pero la geografía la expone a las inundaciones, especialmente durante la temporada de monzones. La ciudad ya se está hundiendo debido a la fragilidad de sus terrenos, el acelerado proceso de urbanización (es tres veces más densa que la Ciudad de Buenos Aires) y el bombeo excesivo de aguas subterráneas. Algunos expertos temen que gran parte de Bangkok pueda quedar bajo agua antes de finales de siglo.
PENÍNSULA YAMAL, RUSIA
En Yamal, 300.000 renos salvajes se adaptaron a los duros inviernos siberianos. Si las temperaturas aumentan el próximo siglo como se predijo, más árboles podrían extenderse a la tundra donde pastan los renos, descongelando el permafrost y haciendo muy húmeda la tierra por donde cruzan estos animales.
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CHARVELOIX, CANADÁ
Dominado por coníferas y árboles de hojas anchas, como abedules, álamos y serbales, y una meca para los amantes del trekking y el esquí de fondo, la región fue nombrada reserva de la biósfera por la UNESCO en 1988. Hábitat de 200 especies de aves y hogar de caribúes, linces, osos negros y pardos, alces, coyotes, lobos, bisontes y castores, entre otros mamíferos, en lo que resta del siglo se teme que el aumento de temperatura éste y otros bosques boreales de Canadá y su diversidad biológica.
MALDIVAS
Famosa por sus 1.200 islas tropicales, playas de arena blanca, palmeras y arrecifes de coral, la República de Maldivas se extiende a lo largo de casi 1.000 kilómetros. Pero con el 80% del país ubicado a menos de un metro sobre el nivel del mar, el aumento de las aguas y de la intensidad de las tormentas tropicales representa una seria amenaza.
TOKIO – JAPÓN
Una de las mayores metrópolis del mundo, Tokio ahora sufre de un fenómeno conocido como * islas de calor*: el calor que emana del escape de los coches y las emisiones de las fábricas crean un efecto invernadero local. Si las temperaturas globales siguen aumentando, el calor podría hacerse insoportable.
MONTEVERDE – COSTA RICA
La mayor parte del año, este bosque tropical tiene un 100% de humedad. Con majestuosos árboles adornados con orquídeas, bromelias, helechos, enredaderas y musgos, alberga 400 especies de aves, 100 mamíferos y 120 anfibios y reptiles. Se teme que la suba de temperatura altere su equilibrio frágil y tenga efectos negativos sobre la biodiversidad.
PENÍNSULA DE VALDÉS – ARGENTINA
Cada invierno, miles de ballenas francas australes migran hasta proximidades de esta región argentina, en Chubut, junto a colonias de lobos y elefantes marinos. Pero el krill, su principal fuente de alimentación, está amenazado por el aumento de temperatura del océano y el derretimiento de los hielos antárticos.
MAR DEL ARCHIPIELAGO, FINLANDIA
Contiene 40.000 islas. El cambio climático exacerbaría la eutrofización, la contaminación estimula el crecimiento de algas, afectando la biodiversidad.
ATOLÓN ONTONG JAVA – ISLAS SALOMÓN
La gente pescó aquí por 2.000 años. El aumento de la temperatura y la acidez del agua podrían matar los corales, que son protección de las costas.
DELTA DEL NILO, EGIPTO
Tras recorrer 6.400 kilómetros, el río Nilo pasa por El Cairo y luego se abre en un delta antes de descargar en el Mediterráneo. Los agricultores siguen trabajando de la tierra fértil a orillas del río, como hace más de 5.000 años. El aumento de los mares podría erosionar la costa y contaminar las aguas subterráneas.