Para las albondiguitas de pollo
2 pechugas de un pollo2 huevosqueso rallado
Hervimos las pechugas de un pollo y luego las trozamos en pedasos chicos, las colocamos en un recipiente junto a dos huevos y un poco de queso rallado y las molemos con la ayuda de una licuadora formando la masa de pollo molido, queso y huevo.
Para el rebozado
3 huevos
Un poco de harinaSal y pimienta a gusto (opcional mente podemos agregar al batido de huevo perejil picado y ajo).
Pan rallado (opcionalmente copos de maiz bien molidos).
Batimos tres huevos con un poco de harina y los condimentos en un boul. El pan rallado lo tenemos en un plato hondo o fuente profunda aparte.
Preparamos los nugguets
Tomamos un poco de la masa de pollo y con la palma de la mano vamos dándole forma de bolita, ni muy grandes ni muy chicas, que tengan algo así como unos 4 centímetros de diámetro.
Luego pasamos las albóndigas por el rebozo de huevo tras lo cual las colocamos en el pan rallado. Es importante que se impregnen bien en en el rebozo y luego en el pan rallado.
Lo que queda es ponerlas freír en aceite bien caliente hasta que alcancen un buen color dorado.
Las servimos, en este caso, con una ensalada de papas cocidas, choclo y perejil.
2 pechugas de un pollo2 huevosqueso rallado
Hervimos las pechugas de un pollo y luego las trozamos en pedasos chicos, las colocamos en un recipiente junto a dos huevos y un poco de queso rallado y las molemos con la ayuda de una licuadora formando la masa de pollo molido, queso y huevo.
Para el rebozado
3 huevos
Un poco de harinaSal y pimienta a gusto (opcional mente podemos agregar al batido de huevo perejil picado y ajo).
Pan rallado (opcionalmente copos de maiz bien molidos).
Batimos tres huevos con un poco de harina y los condimentos en un boul. El pan rallado lo tenemos en un plato hondo o fuente profunda aparte.
Preparamos los nugguets
Tomamos un poco de la masa de pollo y con la palma de la mano vamos dándole forma de bolita, ni muy grandes ni muy chicas, que tengan algo así como unos 4 centímetros de diámetro.
Luego pasamos las albóndigas por el rebozo de huevo tras lo cual las colocamos en el pan rallado. Es importante que se impregnen bien en en el rebozo y luego en el pan rallado.
Lo que queda es ponerlas freír en aceite bien caliente hasta que alcancen un buen color dorado.
Las servimos, en este caso, con una ensalada de papas cocidas, choclo y perejil.