Dedicado a Moria Natalín Rodríguez (1986-2011)
Este post no es más que una forma de recordar a alguien muy especial, compartir con ustedes el recuerdo de alguien que hace 3 meses decidió dejarnos. Se llamaba Moria Natalín Rodríguez, era policía, tenía 25 años y una sonrisa que el mundo por siempre extrañará, de hecho al conocerla escribí un cuento llamado: "LA CUMBRE DEL MUNDO" donde plasmé el conflicto en su interior.
El final de ése cuento que escribí en diciembre, se volvía realidad en vancouver y su famoso beso la misma semana que Moria dejaba éste mundo, más que paradójico.
Ya pasó un tiempo, y me gustó contar más sobre ella y que el lector pudiera sentir lo que le pasaba, como llegó a ésa terrible desición, y quienes fuimos en una historia de amir cortés. El resultado fué un cuento de Princesas, hechizos y Caballeros, basado en la realidad espero que lo disfuten.
La Princesa del Castillo Azul
El mundo siempre recordará su maravillosa sonrisa, ya pasaron casi 5 meses... la pucha que dolió pero aprendí mucho de ella
hace 6 desde que caminó por aquella playa, pero su magia sigue con nosotros...
Este post no es más que una forma de recordar a alguien muy especial, compartir con ustedes el recuerdo de alguien que hace 3 meses decidió dejarnos. Se llamaba Moria Natalín Rodríguez, era policía, tenía 25 años y una sonrisa que el mundo por siempre extrañará, de hecho al conocerla escribí un cuento llamado: "LA CUMBRE DEL MUNDO" donde plasmé el conflicto en su interior.
El final de ése cuento que escribí en diciembre, se volvía realidad en vancouver y su famoso beso la misma semana que Moria dejaba éste mundo, más que paradójico.
Ya pasó un tiempo, y me gustó contar más sobre ella y que el lector pudiera sentir lo que le pasaba, como llegó a ésa terrible desición, y quienes fuimos en una historia de amir cortés. El resultado fué un cuento de Princesas, hechizos y Caballeros, basado en la realidad espero que lo disfuten.
La Princesa del Castillo Azul
El mundo siempre recordará su maravillosa sonrisa, ya pasaron casi 5 meses... la pucha que dolió pero aprendí mucho de ella