[b]En el espejo del baño
nos cepillamos los dientes,
nos rasuramos,
nos miramos vanamente.
Tenemos esa lucha cotidiana
contra las bacterias
que son otras vidas.
Lumbres,
y sombras
entretejen la lascivia de un seno desnudo,
lumbres
y sombras
que hurgan en el patio de nuestras infancias.
Escribo este poema en esta hora,
y a esta altura
de los astros que suponen
que he perdido el sueño de las cosmogonías,
que he abrazado el mármol de mis muertos,
difuntos que dibujan el pasado
común que nos diluye impunemente.[/b]
nos cepillamos los dientes,
nos rasuramos,
nos miramos vanamente.
Tenemos esa lucha cotidiana
contra las bacterias
que son otras vidas.
Lumbres,
y sombras
entretejen la lascivia de un seno desnudo,
lumbres
y sombras
que hurgan en el patio de nuestras infancias.
Escribo este poema en esta hora,
y a esta altura
de los astros que suponen
que he perdido el sueño de las cosmogonías,
que he abrazado el mármol de mis muertos,
difuntos que dibujan el pasado
común que nos diluye impunemente.[/b]