El poder sostiene que todo lo que es tiene que ser. Entonces está presumiendo que todo lo que se da en todos los ordenes de cosas tiene que darse necesariamente. Este determinismo puede ser utilizado por el dominante como argumento para defender su poder, como una especie de mesianismo. De ahi se podría decir que el sionista tiene todo el derecho de reclamar su derecho a su estado de Israel porque así su dios Yave lo ha determinado, lo mismo que el nazi puede decir que tiene que darse su Reich de mil años porque así está determinado porque son una raza aria superior a todas las razas. Es decir, el argumento de los pueblos puede llevarlos a imbuirse de un delirio que los haga creer que una fuerza superior a ellos y a todo a determinado su suerte y futuro.
Esta es la idea de TODO LO QUE ES NECESARIAMENTE TIENE QUE SER Y NECESARIAMENTE SE DARÁ PORQUE NOSOTROS SOMOS LOS ELEGIDOS DE ESE SINO.
La idea del hombre dueño del destino y como dominador es el origen del delirio de grandeza de Hitler.
Tal delirio de grandeza del hominido es peligrosa y debe ser controlado por los otros hominidos que con pensamiento y organización no pueden permitir que los otros hominidos mantengan a los hominidos en estado de ignorancia.
El hominido debe despertar a los demás hominidos y hacerlos reaccionar para que en una reacción en cadena tales hominidos continuen su obra de ruptura del pensamiento dominante y actuen en la posición contraria a los deseos de los hominidos dominantes.
El pensamiento del hominido debe ser rebelde contra el hominido dominante.